La situación de las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) en la Argentina viene empeorando año tras año. En los últimos tres años se registró en todo el país un aumento de los casos de sífilis de más del 30%. De acuerdo con los últimos datos del Boletín Epidemiológico del ahora ex Ministerio de Salud en Buenos Aires el incremento fue casi del 28% entre 2015 y 2016.
CABA pasó de contabilizar 1.898 casos en 2015 a 1.967 en 2016 (aumento del 4,6%); en Córdoba las personas a las que se les detectó la enfermedad creció un 19% (de 981 a 1.210), en Santa Fe, un 15% (937 a 1095); en Mendoza un 55% (142 a 315); en Chubut el 58% (57 a 135) y en La Pampa, un pico estruendoso del 80% (24 a 117).
La tendencia alcista continuó en el 2017 y en lo que va del 2018, sin cifras concretas aún y teniendo en cuenta que no todos los casos logran ser identificados. En el Hospital Posadas se registraron en el 2015 un total de 112 casos de sífilis, 44 en embarazadas y 20 de bebés nacidos con sífilis congénita, mientras que en 2016 los casos totales aumentaron a 183, las embarazadas fueron 62 y los bebés 32.
Organizaciones médicas de la provincia de Buenos Aires y de CABA dicen que no se trata sólo de la sífilis, sino de casi todas las ITS. Los cálculos de la OMS hasta agosto del 2017 indican que cada año 5,6 millones de personas contraen sífilis y se estima que 357 millones se contagian alguna de estas cuatro ITS: clamidiasis, gonorrea, sífilis o tricomoniasis.
“Es difícil hacer estimaciones de cuánto aumentaron, porque las estadísticas en ITS son muy poco confiables. Los gobiernos deberían recabar esta información de todos los laboratorios públicos y privados y eso no se está haciendo -advierte Omar Sued, director de Investigaciones Clínicas de la Fundación Huésped y presidente del XVI Congreso Nacional de Infectología-.
Lo que vemos es que cada día siguen apareciendo infecciones, y que no estamos respondiendo en forma adecuada. Hoy por hoy es muy difícil tener acceso a pruebas diagnósticas para clamidia y gonococo. Es muy arduo también encontrar un lugar donde tratarse la sífilis (que requiere inyecciones de penicilina y la mayoría de las farmacias no quieren colocarlas), y es llamativa la falta de información y de campañas de comunicación.”
¿A qué se le atribuye este aumento en los casos de ITS? A diversos factores, admiten los expertos. Sued trata de hacer un apretado resumen: “Hay muchos factores asociados, principalmente el cambio de los modos de relacionarse y de las conductas sexuales. Es un aumento que se ve en todo el mundo, y que coincide también con el auge de las redes sociales como herramientas para contactar parejas sexuales. Por eso es difícil pensar que sea algo que se restrinja sólo a la Argentina”.
Pero a nivel local hay situaciones que oscurecen ese panorama general. “Por supuesto que la falta de campañas, la falta de recursos y la falta de seguimiento de los pacientes empeoran la situación. Como ejemplo, Buenos Aires es una de las pocas ciudades que no tienen centros de atención de infecciones de transmisión sexual”.
En efecto, esta situación ha largamente advertida por los especialistas del ex Ministerio de Salud, que esta semana fue degradado al rango de Secretaría, dependiendo desde entonces del Ministerio de Desarrollo Social.
Faltan campañas de prevención y seguimiento, herramientas diagnósticas (por ejemplo, que en los hospitales haya forma de diagnosticar clamidia y gonococo de una manera rápida, con pruebas moleculares), y que el Estado busque proactivamente la información de casos en los hospitales públicos privados y laboratorios públicos y privados.




