Yahoo.- Un equipo médico de Kentucky publicó que dos de cuatro pacientes con parálisis pudieron volver a caminar con poca asistencia después del tratamiento con estimulación eléctrica en la parte de la médula espinal cercana al cerebro combinada con fisioterapia.
La técnica es experimental: se implantan electrodos que estimulan la parte dormida de la médula para que reciba débilmente las órdenes que el cerebro repite para caminar.
“Todos caminamos independientemente del cerebro porque los circuitos espinales humanos son el principal controlador del andar”, explicó Susan Harkema, que dirigió al equipo de University of Louisville que publicó los resultados en The New England Journal of Medicine.
Debajo de una lesión de la médula espinal, cientos de miles de células nerviosas “siguen vivas, saludables y conectadas a la red que controla los movimientos” y eso permite caminar con una mínima señal del cerebro, según explicó.
La técnica que usa su equipo reenergiza el andar, aunque los pacientes necesitan apoyo porque la información para mantener el equilibrio (los datos sensoriales que procesa el cerebro) aún se transmite con dificultad.
Como 1,27 millones de personas con parálisis por una lesión de la médula espinal en Estados Unidos, los cuatro voluntarios que se describen en el estudio no podían caminar o mantenerse de pie. Ninguno podía mover las piernas desde hacía 2,5 años o más, aunque tenían algo de sensibilidad debajo del sitio de la lesión.
Durante ocho semanas, los voluntarios participaron de dos sesiones diarias de ejercicio en una cinta de caminar. Cada uno duró una hora, cinco días a la semana. Lo hacían sostenidos con arneses mientras fisioterapeutas les movían las piernas y los pies como si caminaran. También se los entrenó para permanecer de pie. Esta terapia sola no les permitió caminar ni pararse.
Entonces, les implantaron un dispositivo de 16 electrodos, que estaba diseñado para controlar el dolor, entre una pieza ósea de la columna y la médula espinal, debajo del área lesionada.
A los 20 días de la cirugía, el equipo identificó el patrón y la intensidad adecuadas de la estimulación para activar los movimientos para caminar y permanecer de pie a medida que los voluntarios se concentraban en esas funciones.
Dos participantes, el tercero y el cuarto que ingresaron al estudio, que recibieron la combinación de estimulación eléctrica y entrenamiento físico durante, respectivamente, 85 y 15 semanas, no sólo podían caminar en la cinta, sino en una superficie común con un caminador o barras horizontales para compensar la falta de equilibrio residual.
Los cuatro pacientes pudieron ponerse de pie sin un caminador, además de recuperar estabilidad del tronco. Perdían esas habilidades al apagarse el estimulador.
Medtronic, que fabrica el estimulador para aliviar el dolor, proporcionó los equipos, sin otros recursos.
La técnica no funciona en los pacientes con lesión completa de médula espinal, según aclaró la autora.





