BBC.- Durante el Mundial de Rusia hubo un aumento brutal en el uso de Google Translate. La compañía dice que los aficionados trataban de entablar conversaciones con sus anfitriones y con otros asistentes al evento de todos los rincones del mundo.
Por eso las palabras “estadio” y “cerveza” estuvieron entre las más buscadas a lo largo del torneo.
Los diccionarios no tardarán en desaparecer. Una encuesta reciente del British Council, en Reino Unido, encontró que cerca de dos tercios de los jóvenes entre 16 y 34 años usan aplicaciones de traducción para aprender idiomas y comprender la jerga local.
Pero aunque este tipo de apps mejoran cada día, todavía no son del todo confiables. Una quinta parte de los entrevistados dijeron que experimentaron malentendidos durante sus vacaciones a causa de estas plataformas.
El problema es especialmente agudo para quienes hablan idiomas no predominantes.
Los galeses han observado algunas traducciones en Google particularmente “desagradables”. Por ejemplo, una señal que decía “Explosión controlada en curso” se tradujo como “Gweithwyr yn ffrwydro”, que significa “trabajadores explotando”.
Y recientemente un usuario de Google Translate descubrió que escribir “perro” en inglés (dog) 18 veces produce una traducción en maorí que dice así: “El Reloj del Apocalipsis está a tres minutos para la medianoche. Estamos viviendo personajes y cambios dramáticos en el mundo, lo cual indica que nos estamos acercando cada vez más al final de los tiempos y al regreso de Jesús”.
Una de las razones por las que suelen ocurren errores como esos es que las palabras a menudo tienen más de un significado. Las palabras homógrafas, tal y como se las conoce, pueden provocar situaciones vergonzosas no solo para los turistas, sino también para los gobiernos.
Por ejemplo, la fallida versión en alemán del informe oficial Brexit del gobierno del Reino Unido, que en julio tradujo la frase “ejercicio democrático” como “demokratische Übung”, en donde “Übung” se traduce como ejercicio físico, y no práctica.
Para gestionar errores de traducción como esos, las aplicaciones refinan constantemente las formas en las que aplican el aprendizaje automático.
Hacen uso de textos previamente traducidos para obtener respuestas, comprobando el contexto en el que se usó antes la palabra y seleccionando el significado más probable.
A principios de este año, Microsoft anunció que había conseguido la “paridad humana” en la calidad de sus traducciones: un conjunto de artículos en chino fueron traducidos automáticamente al inglés, y un equipo de expertos independiente descubrió que coincidían con las traducciones proporcionadas por dos traductores profesionales (humanos).




