Editor Damaris, WASHINGTON.- El Gobierno de EE.UU. continúa explorando y trabajando en “varias opciones” para incrementar el comercio, los viajes y los vuelos con Cuba dentro del proceso hacia la normalización bilateral plena, según indicó hoy a Efe un portavoz de la Casa Blanca.
El portavoz comentó, bajo anonimato, que la “expansión” de los contactos entre ciudadanos de los dos países mediante un acuerdo que permita un transporte aéreo regular siempre ha sido uno de los objetivos del acercamiento, pero agregó que por el momento no hay ningún anuncio al respecto ni un plazo fijado para lograrlo.
El diario The Wall Street Journal publicó hoy que el Gobierno estadounidense trabaja con las autoridades cubanas para alcanzar un acuerdo que permita reabrir los vuelos comerciales entre los dos países antes de final de año.
El acuerdo que está negociando la Administración del presidente Barack Obama permitiría a las compañías aéreas establecer vuelos regulares entre Estados Unidos y Cuba a partir de diciembre, según fuentes oficiales citadas por el diario.
Los estadounidenses tienen prohibido viajar como turistas a Cuba debido al embargo económico que impone Washington a La Habana, pero la Casa Blanca no descarta hacer uso de los poderes ejecutivos de Obama para aliviar esas restricciones, de acuerdo con el mismo periódico.
La semana pasada se oficializó el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre los dos países con la reapertura formal de la embajada estadounidense en La Habana durante la histórica visita a la isla del secretario de Estado de EE.UU., John Kerry.
El embargo económico y financiero a Cuba solo puede levantarlo el Congreso de EE.UU., de mayoría republicana, pero Obama ya ha usado en el pasado sus poderes ejecutivos para aliviar otras restricciones con el fin de facilitar las visitas familiares o de negocios a la isla.
El Gobierno espera con este tipo de movimientos que el restablecimiento de las relaciones, incluidos los viajes de turismo a la isla, sea tan amplio que termine siendo “demasiado arriesgado políticamente” para el próximo presidente de EE.UU. revocar los cambios, según el periódico.




