La meta de la conferencia GLACIER, de acuerdo con la Casa Blanca, es impulsar el conocimiento de cómo el efecto de temperaturas más altas en el Ártico está afectando el resto del mundo y lo que la gente puede hacer al respecto.
El tema fue el centro del discurso semanal del presidente el fin de semana, durante el cual dijo que los residentes de Alaska están experimentando incendios forestales más frecuentes y extensos, el deterioro de los glaciares, una de las erosiones más rápidas de las costas en el mundo y marejadas más altas a medida que se derrite el hielo de los mares.
El Departamento de Estado es el anfitrión de la conferencia de este lunes, y dijo que aunque no tiene relación directa con las conversaciones de las Naciones Unidas a realizarse en diciembre para tratar de crear un plan obligatorio para atender el cambio climático, las conversaciones ayudarán a “generar voluntad política para una ambiciosa acción”.
Las sesiones incluirán cooperación científica, energía renovable, fortalecimiento de las respuestas de emergencia e impedir la pesca irregular en los mares del Ártico.



