Irán anunció ayer domingo que ya no cumplirá con ningún límite impuesto bajo el acuerdo nuclear que concretó en 2015 con potencias mundiales luego de que un ataque perpetrado por Estados Unidos provocara la muerte del general iraní Qasen Soleimani en Bagdad.
Con la decisión, Teherán abandona reglas importantes del pacto que le impedía tener el material suficiente para fabricar un arma atómica.
Irán anunció la “quinta y última fase” de ese plan de reducción de sus compromisos, y afirmó que se desligaba de cualquier límite “al número de sus centrifugadoras” de uranio.
El gobierno insistió que seguía dispuesto a negociar con los socios europeos, que hasta el momento no le han ofrecido una alternativa para vender su crudo en el extranjero pese a las sanciones de Estados Unidos. Tampoco se retractó de la promesa de no fabricar un arma nuclear.







