En el otro extremo de la línea estaba su hermano, quien le dijo a Israr que unos hombres irrumpieron en la casa de su familia, arrastraron a su padre afuera y lo mataron a tiros.
BBC.-.Israr, de 17 años, estaba profundamente dormido cuando sonó su teléfono. Dice que es una llamada telefónica que “nunca olvidará por el resto de su vida”.
En el otro extremo de la línea estaba su hermano, quien le dijo a Israr que unos hombres irrumpieron en la casa de su familia, arrastraron a su padre afuera y lo mataron a tiros.
“Me pidió que volviera corriendo a casa”, recuerda Israr, cuyo nombre ha sido cambiado por razones de seguridad.
Conocí a Israr en Orakzai, uno de los siete distritos del cinturón tribal de Pakistán.








