EFE.-A días de que se realice la Cumbre de las Américas, migrantes haitianos en la mexicana Tijuana llevaron a cabo el funeral de dos de sus compañeros y denunciaron una ola de violencia que suma cinco migrantes asesinados desde que se mantuvo vigente el Título 42, utilizado por Estados Unidos para expulsar de forma exprés a indocumentados durante la pandemia.
Con un fuerte mensaje de rechazo a las políticas migratorias implementadas por los Gobiernos de Estados Unidos y México, la comunidad haitiana que radica en esta ciudad lamentó la muerte de dos de sus compatriotas quienes, en dos hechos distintos, perdieron la vida el pasado 5 de mayo.
En un funeral que realizaron este jueves y frente a los cuerpos de Joselyn Anselme, de 34 años, quien fue asesinado en un intento de asalto, y de Caroly Arcangel, de 30 años, quien falleció de un infarto acusando negligencia médica, los haitianos señalaron que estas políticas los han dejado en México “expuestos a la violencia y sin garantías de acceso a los servicios básicos salud”.
Previo a ser sepultados, la activista Guerlilie Jozof, de la organización Haitian Bridge, condenó que Joselyn falleciera derivado de la violencia que vive Tijuana y que Caroly perdiera la vida luego de que le negaran la atención médica en un hospital de la ciudad, lo que le llevó a agravar su salud hasta perder la vida.
“Al Gobierno de México le pedimos que aseguren la vida de las personas que emigran y pasan por su territorio; las vidas negras importan y cada día están cayendo, se están muriendo todos los días en este país. Nosotros estamos también aquí para pedir que pongan fin a las políticas estadounidenses que están matando a nuestros hermanos”, dijo a medios.
La activista se preguntó “¿quién es responsable de estas muertes? Eso es lo que queremos saber”.
Dijo que sus compatriotas están saliendo de Haití porque no se pueden quedar por la violencia, y están buscando un refugio “pero son rechazadas y expuestas a situaciones” como las que vivieron sus dos compatriotas.
Jozof agregó que este par de casos deben servir como un ejemplo para que las autoridades de Estados Unidos reconozcan que México “no es un país seguro para los migrantes” y que las políticas migratorias como el Título 42 los dejan en la vulnerabilidad y, además “son discriminatorias” porque se prioriza a las personas de piel blanca ante los demás.
Por su parte, Dine Arcangel, hermana de Caroly, compartió a medios que ella y su hermano habían dejado su país por la discriminación y la violencia, principalmente porque ella, que es de la comunidad LGBT, no podían estar ahí por el “trato tan injusto”. Por eso, pidieron un basta, porque la “vida no ha sido justa para la gente negra” y son humanos como todos.









