Por Elvira Guillén Santo Domingo, República Dominicana.- La Tercera Sala de la Cámara Penal de la Corte de Apelación conoce hoy la revisión de la medida de coerción de un año de prisión contras dos sindicalistas del transporte implicados en una red de sicarios.
Se trata de Arsenio Quevedo, presidente de la Unión Nacional de Transportistas y Afines (UNATRAFIN) y Danilo Octavio Reynoso Recio, quienes fueron enviado a la cárcel del nuevo modelo penitenciario de Higüey por el juez de Atención Permanente del Distrito Nacional, Honorio Suzaña.
El Ministerio Público sostiene que Quevedo es el cabecilla de un grupo que ejecuta transportistas por diferencias y conflictos en las distintas rutas del transporte público.
“Quevedo planificó varias ejecuciones que materializaba a través del regidor de Pedro Brand, Erikson de los Santos Solís (a) Ney, vicepresidente de UNATRAFIN, contra quien se impuso medida de coerción”, dice la instancia que la Fiscalía dirigió al juez Suzaña en su solicitud de prisión preventiva.
Quevedo es también acusado de lavado de activos proveniente de la mafia de los combustibles.




