En sus estatutos la FIFA otorga el privilegio de tocar el trofeo original de campeón mundial sólo a jugadores y técnicos que se coronen en cada final y fuera de ellos solo exganadores y jefes de Estado.
El hecho generó gran polémica y rechazo entre los amantes del Más Universal de los Deportes, que consideran irrespetuoso el acto de que el conocido cocinero haya accedido a uno de los trofeos más importantes del deporte mundial y de valor incalculable.
También su presencia en el césped está siendo analizada. “Tras una investigación, la FIFA ha establecido que algunas personas accedieron ilegalmente al terreno de juego después de la ceremonia de clausura del estadio de Lusail el 18 de diciembre. Se tomarán las medidas que correspondan”, comentó un portavoz del organismo.







