Las elecciones transparentes junto con la separación de los poderes del Estado son los fundamentos para sociedad democrática.
Los pueblos, al elegir libremente sus autoridades en un proceso eleccionario están ejerciendo un derecho consignado en la carta democrática de las Naciones Unidas y en la Constitución de la República.
Para que un proceso electoral sea respetado y apoyado por el pueblo debe ser claro y libre de todas dudas.
Elegir y ser elegido es uno de los logros más importantes donde el ser humano es el artífice de su propio destino.
El acto solemne de ir a votar es un gesto de responsabilidad ciudadana donde se juega el destino de un país.
Los dominicanos que tenemos una cita en las urnas el 15 de mayo donde refrendará con su voto quien se queda o se va de la dirección del Estado, debemos reflexionar con madurez al entrar a la casilla a ejercer el supremo acto de elegir nuestras autoridades.
Las elecciones no son un carnaval de propuestas y una carta sin sentido de intenciones llenas de demagogia, es un acto ciudadano donde el voto tiene suma importancia porque no se está eligiendo a un presidente y vicepresidente y demás cargos, se está votando por la sociedad a la que aspiramos donde la justicia social, la inclusión y el progreso sea la norma, por eso abogamos desde aquí por voto consciente.
Y ante el acto serio de ir a votar cerramos con la frase de un dramaturgo y crítico literario norteamericano cuando señaló: los malos funcionarios son electos por buenos ciudadanos que no ejercen su voto.
A votar el 15 de mayo.



