SANTO DOMINGO, República Dominicana.- La iglesia católica leyó este viernes el mensaje de las siete palabras donde pidió a Jesús la fuerza para luchar en contra de la corrupción y con los actores de la justicia que se confabulan con los delitos.
1) “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”, el padre Domingo, vicario de la pastoral social de la arquidiócesis de Santo Domingo, deploró:
“Qué decir de la Justicia, hoy vergüenza de todos los dominicanos, se llegará un día en que tendremos una justicia que no condene a quien robe un salami para comer, que dará fuertes penas para quien abusando de sus cargos se lucra robando para beneficio personal, que no se dejará engañar por el partido en el poder, que serán apolíticos para ser justos y objetivos, una justicia que será el orgullo del pueblo dominicano”.
Agregó: “Recordando a Martin Luther King, y guardando la distancia, yo también tuve un sueño: que senadores, diputados y miembros del Poder Ejecutivo que en vez de cobrar el salario máximo cobraran el salario mínimo, para que nadie quedara por debajo de ellos, que en vez de dejarse adular adulen al pueblo y no solo en campaña electoral, que en vez de mentir digan la verdad, que en vez de andar ostentando lujosos vehículos sigan en vehículos utilitarios como el resto de la gente, que en vez de vivir en grandes mansiones vivan en pequeñas edificaciones, como vive la mayoría del pueblo dominicano, que en vez de conseguir las mejores becas para sus hijos, esas becas fueran para los hijos de los pobres”.
“Que tengamos unos partidos políticos capaces de consensuar por el bien del pueblo, unos partidos cuyos hombres y mujeres fueran referentes de honestidad, unos partidos que no nos avergonzaran. Soñaba con unos partidos que no fueran partidos, sino enteros, unos partidos que no tuvieran vocación de poder, sino de servicio, unos partidos que no coartasen la libertad de sus afiliados, igualmente nos gustaría tener unas instituciones militares y policiales como en otros tiempos no bélicas y hoy involucradas en un 90% en robos, atracos y homicidios, que fueran más defensoras de todos los ciudadanos” dijo.
Indicó: “También sueño con una iglesia más pobre y humilde, acogedora y misericordiosa, donde existirán sacerdotes estupendos, maravillosos, acogedores y cercanos al pueblo, no existirá la pederastia, una iglesia que sepa pedir perdón cuando se equivoca y que nunca condene a nadie, una iglesia sin privilegios, ni poder y amiga de todos”.
2) “En verdad te digo, desde hoy estará conmigo en el paraíso”. estuvo a cargo del párroco Fray José María Guerrero, quien pidió a Dios fuerzas para combatir una justicia que se implica con la maldad y la corrupción.
“El hombre corrupto ha perdido su esencia, su dignidad, y solo recupera su dignidad si devuelve lo que ha robado”, dijo.
3) Mientras que el padre Mario de la Cruz Campusano, vicerrector del seminario pontificio Santo Tomás de Aquino, al pronunciar la Tercera Palabra: “Mujer ahí tienes a tu hijo e hijo ahí tienes a tu madre”, dijo que “cuando no se tienen las oportunidades ni una política social adecuadas para que todos disfrutemos de los recursos de que dispone el país, ya que dos o tres se hacen con el erario público dejando en la miseria a una inmensa mayoría”.
“Desprotegidos se sienten también los ciudadanos al ver un sistema de justicia débil, que condena al inocente y absuelve al culpable. Aquí solo recibe cárcel el ciudadano de a pie, el que no tiene ningún tipo de influencias ni dinero para soborno. Solo hay que escuchar a Yeni Berenice Reynoso, fiscal del Distrito Nacional, quien afirma que en el 90% de los casos de narcotráfico, sicariato y crimen organizado se encuentran involucrados policías y militares”.
Estas son las siete palabras:
1. “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”.
2. “En verdad te digo, desde hoy estará conmigo en el paraíso”.
3. “Mujer ahí tienes a tu hijo, hijo, he ahí tu madre”.
4. “Dios mío por qué me has desamparado”.
5. ¡Tengo sed!
6. “Todo está consumado”.
7. “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.




