Por Leonardo Rafael Martínez
PUERTO PRÍNCIPE, Haití.- Luego de que en la mañana de hoy, el canciller dominicano Miguel Vargas Maldonado solicitará al Gobierno de Haití dejar sin efecto la veda a 23 productos criollos, el ministro de Relaciones Exteriores de la vecina, Pierrot Délienne, anunció que en los próximos días se hará oficial el levantamiento de la prohibición de importación de dichas mercancías.
La condición para el levantamiento de la prohibición fue el pago de todos los impuestos aduanales.
El canciller haitiano anunció también que el próximo 19 octubre quedará restablecida la Comisión Mixta Bilateral entre la República Dominicana y Haití, y que trabajarán en conjunto con la propuesta de un tratado comercial hecha por Vargas. Además, se comprometió a que su Gobierno entregará en la tercera semana de octubre 112 mil pasaportes a igual cantidad de ciudadanos haitianos en República Dominicana.
El canciller Vargas planteó a su homólogo haitiano y a las autoridades de Haití que ha llegado el momento de que ambas naciones se sienten a discutir seriamente un tratado que dinamice el flujo de comercio bilateral “sin trabas y sin objeciones”, más allá de las que impongan las normas internacionales de comercio.
“Hagámonos el propósito, señor canciller, de reunirnos periódicamente, de restablecer las tareas de la Comisión Mixta Bilateral, para que este apretón de manos que le ofrezco sea siempre señal recordatoria de cuán sinceras son estas expresiones de amistad, respeto y buena vecindad con Haití”, sostuvo Vargas, quien estuvo acompañado de los empresarios dominicanos Juan Vicini, Manuel Estrella y Fernando Capellán, el embajador dominicano en Haití, Rubén Silié, así como de funcionarios y diplomáticos de la Cancillería dominicana.
Vargas afirmó que tanto la República Dominicana como Haití deben dejar a un lado las situaciones que los distancian y asumir una agenda de acción a partir de los puntos en que debe sustentarse una verdadera amistad, que abra paso a nuevas ideas de relaciones comerciales y culturales, respetando sus características individuales.
Indicó que la confianza recíproca es indispensable, por lo que ambas partes deben trabajar en reglas claras que regulen el comercio y garanticen la inversión, con mecanismos eficientes que permitan sortear las rutas de colisión.
El canciller dominicano aseguró que la existencia de sinergias es evidente, como ha quedado demostrado con las empresas de mano de obra intensiva que se han instalado en el norte haitiano con capital dominicano.
Sugirió conjugar buenas prácticas de ambos países y aseguró que de la parte dominicana hay un interés genuino en trabajar “hombro con hombro” con ellos.





