Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.
Los Ángeles. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) deportó ayer a dos bomberos mexicanos que estaban participando como contratistas privados en las labores de extinción del incendio Bear Gulch, ubicado en el condado de Mason, Washington.
“Arriesgamos la vida para salvar a la comunidad. Y así es como nos tratan”, comentó uno de los bomberos al periódico The Seattle Times.
La acción se llevó a cabo en cumplimiento de la política migratoria que sostiene la administración federal, dentro de las directrices promovidas durante el gobierno de Donald Trump, informó el portal Infobae.
Agentes federales retuvieron el miércoles durante varias horas a un grupo de contratistas que se encontraban combatiendo las llamas en un área de 3 mil 600 hectáreas en el estado de Washington.
Los funcionarios formaron a las 44 personas y les exigieron presentar sus identificaciones; se les prohibió grabar imágenes, comunicaron los bomberos a The Seattle Times.
“Se encontraron varias inconsistencias y se descubrió que dos individuos estaban presentes en Estados Unidos de forma irregular, uno con una orden de deportación previa”, comunicó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) en un comunicado el jueves.
La CBP precisó que los agentes de la Patrulla Fronteriza estuvieron allí a solicitud de los guardabosques que deseaban verificar que los nombres proporcionados en los registros de los contratistas fueran correctos.
En un comunicado a través de su página web, el ICE afirmó que “la intervención no afectó las operaciones de extinción de incendios, ni la respuesta a ningún incendio activo en la zona, y tampoco representaron ningún peligro para la comunidad cercana”.
Agregar Comentario