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La inestabilidad en Gaza: ¿qué depara el futuro para el enclave y su reconstrucción?
Se anticipa que este lunes el Consejo de Seguridad de la ONU votará una propuesta para guiar a Gaza más allá de la frágil cesación del fuego iniciada el mes pasado, hacia una estabilidad y un proceso de edificación más duraderos.
Sus puntos clave comprenden la creación de un Comité de Paz encargado de gestionar Gaza durante un lapso de dos años, apoyado por fuerzas internacionales y por la policía palestina formada en Egipto. Este Comité supervisaría el desarme de Hamás y otras agrupaciones —una exigencia principal de Israel— y la rehabilitación de Gaza, según un borrador del texto al que CNN accedió.
Este documento se fundamenta en la propuesta de paz de 20 puntos del presidente estadounidense, Donald Trump, presentada en septiembre, aunque ya enfrenta rechazo de ciertos sectores del gabinete israelí y podría ser vetada por Rusia, por China, o por ambos al momento de la votación.
Rusia ha propuesto un plan alternativo. Un veto de cualquiera de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad dejaría la iniciativa en suspenso, si no prácticamente paralizada.
Asimismo, el texto es impreciso en cuanto a la cronología y los detalles. Fuentes diplomáticas occidentales mencionaron a CNN que la falta de especificidad en la resolución complicará su ejecución, y se muestran escépticos sobre si el cese al fuego actual perdurará, incluso de ser aprobada.
A continuación, se detallan algunas de sus ideas esenciales, basadas en el borrador:
**Gestión en Gaza**
La resolución solicita “el establecimiento del Comité de Paz (CP) como autoridad temporal con reconocimiento jurídico internacional”.
Esta es la propuesta de Trump para un gobierno provisional en el territorio. El documento estipula que este comité coordinará la reconstrucción de Gaza siguiendo el denominado Plan Integral, la estrategia maestra de 20 puntos de Trump.
Aún no hay claridad sobre quiénes integrarían el Comité de Paz ni cuáles serían sus facultades, según diplomáticos al tanto del proceso.
En algún momento, se mencionó al ex primer ministro británico Tony Blair para liderar el consejo de administración bajo la égida de Trump, pese a su imagen debilitada entre ciertos países árabes por su apoyo a la invasión de Irak y la percepción entre muchos gazatíes de su alineación con Israel.
De acuerdo con funcionarios israelíes, el mes pasado el primer ministro Benjamin Netanyahu indicó que el Comité no incluiría miembros de la Autoridad Palestina, adversaria de Hamás y que ejerce control en ciertas áreas de Cisjordania.
“Israel y Estados Unidos son quienes determinarán si se cumplen las condiciones, y existe toda una serie de ellas”, afirmó.
Palestinos desplazados deambulan por un campamento improvisado de tiendas en Jan Yunis, Gaza, el 8 de noviembre.
Abdel Kareem Hana/AP
**Presencia de tropas extranjeras**
Según el borrador, el Comité de Paz, en conjunto con los Estados miembros, crearía una “Fuerza Internacional de Estabilización (FIE) provisional en Gaza, a desplegar bajo un mando conjunto”, en estrecha coordinación con Israel y Egipto.
El texto indica que esta fuerza garantizaría “el proceso de desmilitarización de Gaza, incluyendo la eliminación y la prevención del rearme de la infraestructura militar, terrorista y ofensiva, además del desarme definitivo de las formaciones armadas no estatales”.
A medida que las FIE logren “establecer el control y la normalización”, las fuerzas armadas israelíes se retirarían de Gaza “basándose en estándares, metas y plazos ligados a la desmilitarización”.
En síntesis, este asunto es muy delicado. La secuencia de las operaciones será complicada de manejar, y las FIE deberán asumir la compleja misión de despojar de armas a Hamás y a otras facciones que mantienen un arsenal de cohetes y armamento pesado.
Milicianos de Hamás se congregan en el lugar de la entrega de los cuerpos de cuatro rehenes israelíes en Jan Yunis, Gaza, el 20 de febrero.
Eyad Baba/AFP/Getty Images/Archivo
Algunos líderes de Hamás siguen rechazando la entrega de las armas de su ala militar. Los combatientes de Hamás podrían resistirse a entregar armas ligeras para defenderse de otros grupos en Gaza que buscan represalias.
Netanyahu declaró que el Comité de Paz debe asumir el desarme de Hamás y el domingo reiteró que “Gaza será desmilitarizada y Hamás será desarmado, sea de buena o mala manera”.
Diversas naciones, entre ellas Indonesia, Turquía y Egipto, han sido mencionadas como posibles aportantes a las FIE en Gaza. Sin embargo, ninguna ha confirmado su participación y ha habido poca discusión pública sobre la estructura de mando, así como sobre la relación de las FIE con la policía palestina que se instruye en Egipto.
Es muy probable que Israel se oponga a un papel de Turquía.
Un funcionario israelí señaló que Estados Unidos no destinará fuerzas terrestres y está teniendo problemas para conformar un cuerpo internacional dispuesto a incursionar en Gaza para desmilitarizar la zona. El funcionario comunicó a CNN que Estados Unidos ahora contempla omitir la fase de desmilitarización y pasar directamente a la reconstrucción. Tal decisión enfurecería a Israel, pues dejaría a Hamás con sus arsenales intactos.
Eso debilitaría la propia propuesta de Washington ante la ONU y es inaceptable para Israel, indicó el funcionario. Estados Unidos se está “dirigiendo hacia soluciones provisionales que Israel no puede aceptar”.
**La participación palestina en Gaza**
Según el borrador de la resolución, el Comité de Paz (CP) transferiría la gestión, en un momento dado, a la Autoridad Palestina **siempre que** “haya culminado con éxito su programa de reformas”.
El texto no especifica cuáles deberían ser dichas reformas, pero hace referencia a una propuesta conjunta franco-saudí que incluye el compromiso de la Autoridad Palestina de “celebrar elecciones generales y presidenciales democráticas y limpias en el lapso de un año” desde el alto al fuego en Gaza.
La semana pasada, el presidente Emmanuel Macron anunció que Francia asistirá a la Autoridad Palestina en la elaboración de una constitución para un futuro Estado palestino, como parte de un esfuerzo más amplio para promover una solución de dos Estados.
El gobierno israelí prefiere una administración civil en Gaza que no esté encabezada ni por la Autoridad Palestina ni por Hamás. No obstante, sería complicado encontrar suficientes palestinos capacitados y sin vínculos con ninguno de los dos grupos para dirigir la reconstrucción de Gaza.
**¿Un Estado palestino?**
El asunto más evidente.
La resolución indica que, dependiendo del progreso de la Autoridad Palestina, “podrían materializarse finalmente las condiciones para una ruta factible hacia la autodeterminación y el establecimiento de un Estado palestino. Estados Unidos iniciará conversaciones entre Israel y los palestinos para pactar un objetivo político que permita una coexistencia pacífica y próspera”.
La redacción incluye muchas reservas, pero la posibilidad sigue latente, algo que la administración Trump había descartado en sus inicios.
El ejecutivo israelí ha dejado claro que no aceptará un Estado palestino.
En la antesala de la reunión de gabinete del domingo, Netanyahu reafirmó que “nuestra objeción a un Estado palestino en cualquier territorio al oeste del río Jordán existe, se mantiene y no ha variado en lo más mínimo”.
Algunos ministros de ultraderecha han sido más tajantes. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, declaró el domingo: “No existe tal cosa como un ‘pueblo palestino’. Es una invención sin base histórica, arqueológica ni empírica”.
Arabia Saudita, que se prevé jugará un rol crucial en la financiación de la reconstrucción de Gaza, piensa diferente. Su influyente príncipe heredero se reunirá con Trump esta semana.
La ministra saudí Manal Radwan dijo en un congreso en Baréin hace dos semanas: “Un Estado palestino es un requisito indispensable para la integración regional. Lo hemos manifestado en repetidas ocasiones”.









