Salud

Vínculos precoces, hostilidad común que aún impacta a miles de menores

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Dichas uniones aumentan la exposición a agresiones físicas, emocionales y sexuales, además de riesgos para la salud mental derivados del aislamiento y la falta de respaldo.

En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Plan International República Dominicana alerta que los matrimonios precoces y diversas formas de maltrato siguen afectando seriamente a miles de jóvenes en el país y en la región, constituyendo una forma de violencia de género que coarta su bienestar, su formación y sus horizontes vitales.

De acuerdo con el estudio global “El Mundo de las Niñas 2025”, 650 millones de féminas y menores fueron forzadas a casarse antes de los 18 años en varias partes del globo, y cada año, 12 millones más ingresan a uniones o enlaces que vulneran sus derechos. Si bien en República Dominicana el matrimonio infantil está prohibido legalmente, persisten uniones informales que propician los mismos peligros de abuso, deserción escolar, precariedad y gestación adolescente.

La investigación, basada en testimonios de 251 niñas y jóvenes casadas, señala que más de una cuarta parte no tuvo voz en la decisión de contraer nupcias, y muchas fueron empujadas por la miseria, embarazos no previstos o costumbres sociales. Dichas uniones aumentan la exposición a agresiones físicas, emocionales y sexuales, además de riesgos para la salud mental derivados del aislamiento y la falta de respaldo.

A pesar de contar con marcos legales más robustos, el informe concluye que es necesario seguir fortaleciendo las redes de amparo para que alcancen a más menores. Creencias sociales profundamente arraigadas, sistemas de detección insuficientes y prestaciones limitadas dificultan la prevención y la intervención temprana.

Reforzar los apoyos: una labor conjunta

Plan International enfatiza la necesidad de optimizar la coordinación entre los ámbitos de enseñanza, protección, seguridad y sanidad para detectar pronto las señales de peligro y asegurar una respuesta integral. Los servicios sanitarios, a menudo el primer contacto para las jóvenes víctimas de violencia, tienen un rol crucial al identificar indicios de abuso, ofrecer atención adaptada al trauma, activar protocolos de protección y garantizar el acceso a información y servicios de salud sexual y reproductiva.

Aunque la nación ha progresado en la disminución de los embarazos adolescentes y las uniones tempranas, aún existen retos. Estas prácticas siguen siendo vistas como normales y se originan en condiciones estructurales, como la pobreza y la desigualdad, que impactan con mayor fuerza a las niñas en contextos de mayor vulnerabilidad. Superar estos obstáculos exige un compromiso constante y coordinado de todos los sectores.

El bienestar de las mujeres y las niñas no puede esperar. “Ninguna jovencita debería ver su porvenir truncado por un casamiento precoz. Debemos garantizar entornos donde las niñas sean escuchadas, estén resguardadas y puedan acceder a oportunidades para forjar el futuro que deseen. Especialmente nosotros, los hombres, debemos transformar nuestras actitudes y proceder para reconocer y tratar a las mujeres y niñas con plena equiparación de derechos y posibilidades”, declaró Roland Angerer, Director de Plan International República Dominicana.

La organización hizo un llamado a intensificar los esfuerzos nacionales para aplicar la ley con eficacia, potenciar las capacidades de los sistemas de salud y protección, extender el acceso de las niñas a la formación y servicios necesarios, y modificar las normas sociales que sostienen la violencia. Asimismo, reafirmó la importancia de respaldar el liderazgo de niñas y adolescentes.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

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