Los Dodgers, El Juez, Cal Raleigh, Shohei Ohtani y Tarik Skubal protagonizaron los momentos más memorables del béisbol en 2025.
El béisbol dejó una temporada repleta de hechos que marcaron época: campeones que confirmaron su poder y algunas figuras que repitieron premios.
Entre el dominio de las grandes estrellas y la irrupción de nuevos protagonistas, el año ofreció una radiografía completa del estado actual del juego.
Los Dodgers son los campeones indiscutibles… volvieron a demostrar su hegemonía en el béisbol y convirtieron a Los Ángeles en un bastión de superioridad en las Grandes Ligas. Al vencer a Toronto en siete partidos, con un final de película, cerraron octubre como el mejor equipo de la MLB y parece que no piensan detenerse; quieren continuar su legado.
Aaron Judge volvió a imponer su nombre en la boleta del MVP por segundo año consecutivo. El jardinero de los Yankees repitió el galardón tras otra temporada dominante, liderando ofensivamente y sosteniendo a su equipo en medio de la constante presión del mercado neoyorquino. Sin duda, esta ha sido la temporada más dominante para El Juez. Fue el líder en bateo de la MLB con .331, 53 jonrones y 114 carreras remolcadas.
Cal Raleigh protagonizó el mayor espectáculo del año. El receptor alcanzó la marca de los 60 cuadrangulares, un registro histórico para su posición y un gran hito ofensivo de la temporada. Además, lideró a los Marineros hacia la postemporada.
Shohei Ohtani volvió a hacer lo extraordinario. Ganar el MVP de manera consecutiva y hacerlo en ambas ligas lo coloca en un territorio inédito. Su rendimiento confirmó que su impacto no depende de una camiseta ni de un contexto, sino de una capacidad única para dominar el juego. Sus estadísticas fueron: .282/55/102.
Tarik Skubal ratificó su estatus como uno de los mejores lanzadores del béisbol. El zurdo ganó su segundo Cy Young gracias a una temporada de control, consistencia y dominio frente a bateadores élite. Ya no es una promesa: es una referencia.
Toronto rompió los pronósticos. Cuando pocos los tenían en el radar, los Blue Jays construyeron una temporada sólida que los convirtió en una de las sorpresas del año. Primero, terminaron el reinado de los Yanquis en la Americana, luego dominaron con facilidad a los Marineros y llevaron a siete juegos a los dos veces campeones de la MLB.
La temporada también tuvo su lado oscuro.
Los casos de Luis Ortiz y Emmanuel Clase vinculados a apuestas encendieron las alarmas de la MLB y reabrieron el debate sobre la integridad del juego en un entorno cada vez más ligado a las casas de apuestas.
Juan Soto dio un paso más en su evolución como jugador completo. Su amenaza real de alcanzar el club 40/40 reflejó una versión más agresiva y versátil, sin perder su esencia como uno de los bateadores más disciplinados del béisbol. Terminó la campaña con 43 jonrones y 38 bases robadas.
Paul Skenes no necesitó adaptación.
Desde su llegada, impuso condiciones con una combinación de velocidad, control y temple poco común. Cada apertura confirmó que no se trata solo de un novato destacado, sino de un lanzador llamado a marcar una era. Podría ser llamado “la cara del montículo”. Fue el mejor lanzador de la Liga Nacional.
En una temporada llena de grandes cifras y premios, Miguel Rojas regaló uno de los momentos más simbólicos del año. Su jonrón, inesperado por el contexto y el protagonista, llegó en la última entrada cuando se esperaba que Toronto acabara con el dominio de los Dodgers.
Faltando dos outs, y con los Dodgers cayendo por una carrera en la última entrada, Miguel Rojas igualó las acciones a cuatro ante Jeff Hoffman. Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.







