Fuente: Listin diario
CAPTURA INÉDITA. Nicolás Maduro intentó refugiarse en un búnker, pero no logró cerrar la puerta de acero y fue arrestado, según informó el gobierno estadounidense en una conferencia de prensa desde Florida.
La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fue producto de una operación militar de alta complejidad, planificada durante varios meses y denominada Operación Resolución Absoluta (Operation Absolute Resolve en inglés). Esta fue llevada a cabo por las Fuerzas Armadas de Estados Unidos entre la noche del 2 y la madrugada del sábado 3 de enero en Caracas.
Así lo explicó este sábado el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, quien señaló en la conferencia que la misión combinó décadas de experiencia en operaciones antiterroristas en regiones como Medio Oriente, el suroeste asiático y África, y requirió una integración sin precedentes de fuerzas aéreas, terrestres, navales, espaciales y cibernéticas.
El general detalló que la colaboración entre diversas agencias gubernamentales comenzó meses atrás, después de un extenso trabajo de inteligencia para localizar a Maduro, seguir sus movimientos, rutinas y medidas de seguridad, y determinar el momento más oportuno para actuar con el menor riesgo para los civiles.
“Observamos, esperamos, nos preparamos y mantuvimos la paciencia”, afirmó Caine, quien enfatizó que la elección del día fue fundamental para optimizar el factor sorpresa y reducir daños colaterales.
Durante semanas, las fuerzas estadounidenses estuvieron en alerta hasta que, en la noche del 2 de enero, las condiciones climáticas permitieron abrir una “ventana” operativa que solo – aseguró – “los aviadores más experimentados del mundo podían aprovechar”.
De inmediato, más de 150 aeronaves despegaron desde 20 bases diferentes, tanto terrestres como marítimas, distribuidas a lo largo del hemisferio occidental, indicó el militar.
El despliegue incluyó bombarderos, cazas, aviones de inteligencia, aeronaves de vigilancia, helicópteros y drones; participaron soldados, marinos, aviadores, infantes de marina y personal de la Fuerza Espacial, coordinados con agencias de inteligencia como la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Agencia de Seguridad Nacional y la National Geospatial-Intelligence Agency (agencia líder en inteligencia geoespacial), así como equipos de seguridad y justicia.
Los helicópteros que transportaban a la fuerza de extracción volaron a muy baja altura sobre el mar —unos 30 metros— para evitar ser detectados.
Al acercarse a Venezuela, Estados Unidos activó capacidades espaciales, cibernéticas y electrónicas para crear un corredor seguro hacia Caracas.
Simultáneamente, aviones F-22, F-35, F-18, bombarderos B-1 y otras aeronaves neutralizaron o deshabilitaron los sistemas de defensa aérea venezolanos con el fin de proteger tanto a los helicópteros como al personal en tierra.
La fuerza ingresó a Caracas alrededor de la 1:01 a.m. (2:01 a.m. hora Costa Rica) y llegó pocos minutos después al complejo donde estaban Maduro y su esposa.
Antes, en una entrevista con Fox News, el presidente Donald Trump había señalado que los militares practicaron repetidamente la operación hasta lograr una ejecución impecable, rompiendo las puertas de acero que protegían a Maduro en “cuestión de segundos”.
Durante la conferencia de prensa, Caine aseguró que el factor sorpresa se mantuvo total hasta el último tramo del ingreso.
En el transcurso de la operación algunos helicópteros recibieron disparos desde tierra y respondieron en defensa propia. Una aeronave fue alcanzada pero siguió operativa y completó su misión.
Con apoyo de inteligencia en tiempo real, las fuerzas estadounidenses aislaron la zona, aseguraron el perímetro y procedieron a detener a los implicados quienes —según el general— se rindieron sin causar bajas estadounidenses.
Tras asegurar a los detenidos iniciaron la fase de extracción protegida por cobertura aérea y drones armados. Se registraron nuevos intercambios defensivos mientras los helicópteros abandonaban territorio venezolano.
A las 3:29 a.m. (4:29 a.m. en Costa Rica), la operación ya estaba sobre aguas internacionales. Maduro y su esposa fueron trasladados al buque USS Iwo Jima donde quedaron bajo control estadounidense.
“No falló ningún componente. El fracaso nunca es opción para la fuerza conjunta estadounidense”, concluyó Caine calificando la misión como “audaz, extremadamente precisa y posible únicamente para Estados Unidos”.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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