Fuente: Christian Sandoval/christian_sandoval@efe.com
Washington (EFE).- En un encuentro celebrado este viernes en la Casa Blanca con los directivos de las principales petroleras globales, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, les garantizó “protección y seguridad del gobierno” a largo plazo para las compañías nacionales e internacionales del sector y les instó a invertir en Venezuela.
Trump afirmó que el objetivo es que las empresas petroleras estadounidenses aporten “al menos 100.000 millones de dólares de su propio capital, no del dinero del gobierno”, para renovar las infraestructuras del país caribeño y, con el tiempo, incrementar la producción petrolera.
El respaldo de Trump a la seguridad para aquellas firmas dispuestas a invertir en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y el cambio presidencial responde a las inquietudes del sector ante la inestabilidad política que vive esa nación.
En particular, Darren Woods, CEO de ExxonMobil, destacó durante su intervención en la reunión en la Casa Blanca que se requieren “cambios significativos” en la situación venezolana para que su empresa pueda considerar invertir allí.
“Si evaluamos las estructuras y los marcos legales y comerciales vigentes hoy en Venezuela, el país resulta poco atractivo para inversiones, por lo que deben efectuarse cambios importantes en esos marcos comerciales y en el sistema legal”, afirmó Woods.
Mientras ExxonMobil expresaba reservas, otras firmas como Repsol mostraron una postura diferente.
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, le comunicó este viernes a Trump que la empresa española ya opera en Venezuela (responsable de la mitad de la generación eléctrica del país), pero está lista para “invertir fuertemente” y triplicar su producción petrolera en ese territorio caribeño, llegando aproximadamente a 135.000 barriles diarios.
“Estamos preparados para aumentar nuestras inversiones en Venezuela. Actualmente producimos 45.000 barriles diarios en total y estamos dispuestos a triplicar esa cifra en los próximos tres años, invirtiendo decididamente en el país”, señaló Imaz.
“Gracias por abrir la puerta hacia una mejor Venezuela”, reiteró al presidente durante el encuentro, donde también destacó el compromiso de la petrolera española con inversiones en EE.UU., así como el de empresas como Chevron, la única estadounidense que aún opera en Venezuela.
Por su parte, Trump invitó a China y Rusia a adquirir todo el crudo venezolano controlado por Washington “que necesiten” y defendió que su Administración haya asumido el control sobre las ventas petroleras del país sudamericano porque de lo contrario “Moscú y Pekín lo habrían hecho primero”.
“Estamos abiertos a hacer negocios. China puede comprar todo el petróleo que desee, ya sea allí (en Venezuela) o en Estados Unidos. Rusia puede obtener de nosotros todo el crudo que necesite”, afirmó.
El mandatario republicano, quien ya había prometido negociar con las petroleras para revitalizar la industria hidrocarburífera “severamente deteriorada” en Venezuela, advirtió que si Washington no hubiera tomado control sobre el petróleo venezolano “China y Rusia habrían intervenido primero”.
Sobre el estado de las instalaciones petroleras venezolanas, Trump manifestó su esperanza de que las compañías construyan nuevas plantas en lugar de limitarse a realizar “una simple renovación”.
“Espero que edifiquen todo desde cero, eliminando los viejos equipos obsoletos que han estado ahí por tantos años y que lo hagan correctamente. Las petroleras estarán presentes por mucho tiempo si logramos cerrar un acuerdo”, indicó.
Antes del encuentro, Trump se disculpó con las compañías que no pudo recibir este viernes por falta de espacio y anticipó que los secretarios de Energía, Chris Wright, y del Interior, Doug Burgum, “atenderán durante la próxima semana” a quienes no estuvieron hoy en la Casa Blanca.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









Agregar Comentario