Fuente: Hoy Digital
Con la puesta en marcha, desde el comienzo del nuevo año, del impuesto del 1% sobre las remesas, es necesario que el país intensifique los esfuerzos que ya ha empezado a aplicar con éxito para minimizar al máximo el uso de efectivo en los envíos, hasta alcanzar un nivel verdaderamente marginal.
Además de brindar mayor transparencia y reducir costos en el envío de remesas mediante cuentas bancarias y canales digitales, eliminar el uso de efectivo beneficiaría tanto a los hogares como al país, al evitar el pago de este impuesto que afecta principalmente a las remesas entregadas en efectivo o a través de instrumentos físicos como giros postales, cheques de caja u otros documentos similares.
Gracias a la colaboración entre autoridades, bancos y otras entidades financieras, se ha logrado disminuir el uso del efectivo en los últimos años. Según algunas fuentes, para 2023 el porcentaje del uso del efectivo en remesas enviadas al país había bajado al 26.9%. Otras fuentes reconocen avances significativos, pero estiman que el uso sigue siendo mayor. En todo caso, estas informaciones indican que todavía cerca del 25% de las remesas se envían en efectivo, por lo que es necesario continuar disminuyendo esta cifra.
Los bancos y otras instituciones financieras han impulsado notables esfuerzos para incrementar la proporción de remesas recibidas mediante canales no gravados: transferencias desde cuentas bancarias en Estados Unidos, envíos con tarjetas de débito o crédito emitidas en EE. UU., pagos con monederos electrónicos y otros métodos digitales donde no se entrega efectivo directamente al proveedor.
Varios bancos han avanzado hacia soluciones digitales integrales con aplicaciones y servicios móviles que permiten enviar dinero desde el exterior sin requerir acudir a una agencia física, facilitando transferencias desde dispositivos móviles.
Algunos incluso fomentan el uso de cuentas digitales completamente online (como “Cuenta Móvil”), que permiten recibir remesas sin necesidad de visitar una sucursal bancaria.
También existen bancos que han desarrollado sistemas para que quienes envían dinero desde fuera depositen directamente en las cuentas del destinatario.
Asimismo, la Asociación de Bancos Múltiples (ABA), junto al Instituto Dominicano de las Telecomunicaciones (Indotel), han impulsado campañas educativas para promover entre la diáspora el uso de transferencias bancarias digitales como alternativa al envío en efectivo, lo cual reduce costos, mejora la seguridad y favorece la inclusión financiera.
En este contexto, podría ser útil que las estadísticas sobre remesas se presenten desglosadas por tipos: cuentas bancarias, canales digitales y efectivo. Esto facilitaría el seguimiento del progreso en la reducción del uso del dinero físico.
Las remesas que llegan por cuenta bancaria o vía digital son como aguas limpias que llegan a destino para transformar su terreno en oportunidades.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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