Fuente: Mer Bonilla/mer_bonilla@elespanol.com
Datos clave: Hermanos Torres (55), chefs: “La tarta de chocolate más deliciosa se prepara sin harina, en 25 minutos y ensuciando solo un bol”
Aunque la tarta de queso no es un postre típico del recetario español, es uno de los más comunes en los restaurantes del país. Podemos encontrar desde versiones creativas en locales de alta cocina hasta porciones de tartas ultraprocesadas que se ofrecen como postre en menús económicos.
Para conocer su origen, debemos remontarnos a la Antigua Grecia, donde se elaboraba un alimento energético para atletas que participaban en los Juegos Olímpicos clásicos, hecho a base de harina, queso y miel.
Sin embargo, pese a estos antecedentes milenarios, la versión moderna de la tarta de queso surgió en Nueva York a principios del siglo XX, tras la invención accidental del queso crema industrial.
En 1872, William Lawrence, lechero del estado de Nueva York, intentó replicar un queso francés mezclando queso con nata y terminó creando sin querer el primer queso crema estadounidense.
Años después, este ingrediente esencial para la famosa cheesecake neoyorquina alcanzó fama mundial bajo la marca Philadelphia. Este nombre, que no tiene relación con el lugar donde se inventó el queso, fue elegido como parte de una estrategia comercial.
A finales del siglo XIX, Philadelphia, Pensilvania, era considerada residencia de las clases altas y reconocida por la calidad y elegancia de sus productos.
Los distribuidores del queso creado por Lawrence aprovecharon esa reputación y decidieron venderlo con el nombre “Philadelphia”, sacando provecho así a esa imagen gastronómica prestigiosa aunque su producción se realizara en Nueva York.
El chef José Andrés, radicado en Estados Unidos desde hace décadas, es un experto en preparar esta tarta que cualquiera puede hacer fácilmente en casa con ingredientes comunes de supermercado.
El cocinero asturiano compartió sus consejos para mejorar la receta en el programa Vamos a cocinar con José Andrés de RTVE, señalando algunos trucos simples que optimizan el resultado final y facilitan su elaboración.
Por ejemplo, al preparar la base de galletas donde se coloca el relleno, recomienda usar aquellas galletas rotas o menos crujientes que tenemos en casa porque al triturarlas funcionan perfectamente para esta preparación.
Tras triturarlas y formar la base, José Andrés aconseja hornearla sola durante 10 minutos antes de añadir el relleno para que quede bien crujiente.
Más allá de eso, la receta es muy sencilla. Solo hay que triturar los ingredientes del relleno, aromatizarlo con una cucharada de zumo de limón y las semillas de una vaina de vainilla, y hornear hasta que cuaje; el tiempo dependerá del horno utilizado.
Un paso clave que muchos chefs coinciden es tener paciencia y permitir que la tarta se enfríe lentamente dentro del molde antes de desmoldarla. Esto ayuda a que tome consistencia y evita que se rompa al sacarla.
La clásica tarta de queso neoyorquina rara vez se sirve sola; normalmente se acompaña con salsas dulces o frutas que realzan su aspecto visual y su sabor dulce en boca. A continuación, algunos acompañamientos habituales:
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










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