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¿Será necesaria una intervención? Es factible, aunque poco probable II – El Heraldo de México

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Fuente: José Carreño Figueras/jose_carreno_figueras@heraldodemexico.com.mx

Washington- La noticia positiva y la negativa es que no existe una política clara del gobierno de Donald Trump hacia México.

En este contexto, quienes piensan que el gobierno Trump está a punto de iniciar operaciones militares en México se equivocan por igual.

Lo que es cierto es que, mientras la atención se centra en la contundente advertencia representada por el arresto/secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela y las amenazas intervencionistas del presidente Trump, nadie sabe qué ocurrirá, salvo quizás la última persona que haya hablado y persuadido al mandatario.

Porque según todos los indicios y la impresión más extendida en Washington, así es como actualmente se determina la política exterior estadounidense.

Y, según fuentes consultadas, serían los Secretarios de Estado, Marco Rubio, y de Guerra, Peter Hegseth, quienes actúan como “muros de contención” frente a la posibilidad de una intervención militar en México.

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Un informante señaló que uno de los principales argumentos que ellos utilizan es el efecto desestabilizador que una incursión militar abierta por parte de Estados Unidos tendría en México y las consecuencias para la seguridad estadounidense.

“Nadie quiere un Afganistán en la frontera”, mencionó la fuente, recordando que Rubio también funge como Consejero de Seguridad Nacional y que ya existe una considerable cooperación militar entre ambos países.

Sin embargo, una parte clave de la política exterior del presidente Trump es persuadir a sus contrapartes de su capacidad y disposición para cumplir con sus amenazas.

Por supuesto, Rubio estaría a favor de cortar la relación mexicana con Cuba, especialmente el envío de petróleo, que según la opinión estadounidense contribuye a prolongar la vida de un régimen que consideran próximo al colapso.

La charla telefónica del lunes entre Rubio y el Secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, se concentró —según la versión oficial estadounidense— en temas de colaboración antinarcóticos y contra el tráfico de fentanilo. Sin embargo, resulta difícil creer que no se haya mencionado Cuba, sobre todo luego de las amenazas del presidente Trump contra ese régimen.

Al mismo tiempo, el análisis estadounidense contempla el posible impacto de una intervención en los estados fronterizos con México y sobre los ciudadanos estadounidenses residentes en dicho país, que constituyen la mayor comunidad fuera de Estados Unidos y son estimados por el Departamento de Estado en alrededor de 1.6 millones de personas.

En Venezuela se calculaban unos diez mil.

A pesar de ello, el principal impulsor de medidas más visibles para presionar a México sería Stephen Miller, el poderoso subjefe de asesores de la Casa Blanca, quien promueve políticas duras tanto dentro como fuera del país.

Miller ha sido descrito como un extremista, especialmente en temas migratorios, y está ideológicamente vinculado con sectores ultraderechistas, xenófobos e incluso racistas.

PAL

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

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