Fuente: Hoy Digital
Aunque muchas personas han sido diagnosticadas con autismo, existen muchas otras que no lo están, y es crucial que quienes son ‘neurotípicos’ (sin la condición) comprendan mejor a los neurodivergentes, explica el psicólogo clínico venezolano Ángel Reverol.
Este experto llegará a República Dominicana el 18 de este mes para participar en el tercer congreso “Eduquemos sobre el autismo”, junto a otros especialistas, invitado por la Fundación Manos Unidas por el Autismo y la Fundación Refidomsa.
Durante el evento, Reverol presentará dos conferencias: “Estrategias de intervención en crisis” al inicio, y “Aspectos neurológicos que no son autismo” al finalizar la jornada.
Para conocer más sobre sus vivencias como profesional del comportamiento y como persona con esta condición, lo entrevistamos en exclusiva para Vivir.
El especialista destaca que es esencial que tanto personas neurotípicas como neurodivergentes se integren, dialoguen y comprendan cómo es la vida desde ambas perspectivas, para así forjar y fortalecer vínculos humanos significativos.
“Hay numerosos individuos autistas, diagnosticados o no, que son funcionales y exitosos; algunos adolescentes que he conocido tienen un potencial enorme para lograr grandes cosas”, asegura.
En cuanto a comprender a las personas con autismo, Ángel Reverol comparte que de niño recibió muchos apodos que le provocaban enojo y dificultaban sus relaciones sociales.
En el Congreso
El psicólogo señala que su presentación sobre intervención en crisis estará dirigida principalmente a personas con trastornos psiquiátricos, ya que comúnmente se discuten estrategias generales o medicación, dejando de lado aspectos clave como la actitud del profesional, la interpretación adecuada del contexto, el manejo emocional durante la crisis y la contención verbal y no verbal.
Reverol especifica que explicará cómo actuar frente a brotes psicóticos, desregulación emocional severa y crisis conductuales, pues cada situación requiere un enfoque distinto y “una intervención incorrecta puede agravar el problema”.
Respecto a su segunda charla, “Aspectos neurológicos que no son autismo”, comenta que existen diversas condiciones que pueden confundirse con esta condición pero no lo son, aunque a veces coexistan.
Menciona ejemplos como el síndrome X frágil, alteraciones cromosómicas, discapacidad intelectual, trastornos de la comunicación o del aprendizaje específicos como dislexia o discalculia, además de dificultades en la escritura.
Estas condiciones pueden ocasionar problemas sociales, comunicativos o sensoriales sin implicar necesariamente un diagnóstico de autismo.
Por ello subraya la importancia de una evaluación clínica exhaustiva y un diagnóstico diferencial oportuno y adecuado.
Valoración del diagnóstico
“Recibí mi diagnóstico en la adultez, cerca de los 40 años, ya siendo profesional. Trabajo en mi área desde los 19 años. Cuando era niño me diagnosticaron Asperger alrededor de los nueve años, pero nunca se me informó debido a desconocimiento y falta de recursos en ese entonces. Fue en la adultez, ante ciertos retos persistentes, cuando pude entender mi historia personal y profesional desde una perspectiva clara y respetuosa”, relata Reverol.
Agrega que antes del diagnóstico tuvo síntomas constantes de ansiedad, irritabilidad, dificultad para socializar y alta sensibilidad sensorial; durante años recibió tratamientos farmacológicos sin resultados significativos.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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