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Fuegos en el Espacio: Estudio Clave para Expediciones a Marte

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La peligrosidad del fuego en el espacio se remonta a los inicios del programa Apolo de la NASA, que llevó a los primeros astronautas a la Luna.

Fuente: Notiulti

COMPORTAMIENTO DEL FUEGO EN EL ESPACIO: INVESTIGADORES ESTUDIAN SU PROPAGACIÓN Y EXTINCIÓN

PARÍS, 15 de enero — El fuego en ambientes de baja gravedad y alta tensión, como los que existen dentro de naves y estaciones espaciales, se comporta de forma muy distinta a lo que conocemos en la Tierra. Ante la posibilidad de que en las próximas décadas humanos pisen Marte, los científicos trabajan para entender cómo se originan y dispersan las llamas en el espacio, así como para hallar métodos más efectivos para apagarlas.

La peligrosidad del fuego en el espacio se remonta a los inicios del programa Apolo de la NASA, que llevó a los primeros astronautas a la Luna. Pocos días antes del lanzamiento previsto de Apolo 1 en enero de 1967, un incendio ocurrido durante un ensayo en tierra dentro de la cabina causó la muerte de sus tres tripulantes.

“En aquella época, las cápsulas se llenaban con oxígeno puro al 100% y a baja presión, no a la presión atmosférica, para facilitar la respiración de los astronautas”, explicó Serge Bourbigot, investigador del instituto Centrale Lille de Francia. “Pero cuanto mayor es la concentración de oxígeno, más combustible es el ambiente”, añadió a AFP.

Ministerio de Obras Publicas

Tras el accidente del Apolo 1, se estableció que las naves tripuladas mantuvieran un nivel de oxígeno del 21%, igual que en la Tierra. Sin embargo, el fuego continúa manifestándose de manera distinta en esos espacios cerrados y en movimiento por el cosmos.

Una llama con forma esférica

Al encender una vela en la Tierra, el calor asciende porque el aire caliente es menos pesado que el frío. Pero si esa misma vela prendiera dentro de una nave o estación espacial en órbita, el calor quedaría estático debido a la ausencia de gravedad. En lugar de una columna ascendente típica, “se genera una bola de fuego”, comentó Bourbigot. “Esta esfera irradia calor y lo transmite al entorno cercano, permitiendo que el fuego se extienda en todas direcciones”, añadió.

Para profundizar en este fenómeno, Bourbigot junto a otros tres científicos recibieron fondos del Consejo Europeo de Investigación. Su estudio cobra especial importancia pues la NASA ha sugerido recientemente elevar los niveles de oxígeno al 35% en futuras naves y estaciones espaciales, principalmente para reducir costos. “Con un 35% de oxígeno se puede reducir la presión interior, lo que hace más ligera la estructura”, explicó Bourbigot. Naves más pesadas requieren cohetes mayores para su lanzamiento, elevando los costos.

Sin embargo, mayor concentración de oxígeno aumenta también el riesgo de incendios. Por ello, los expertos buscan diversas técnicas para detectar y apagar posibles llamas en el espacio.

Encendiendo fuego dentro de un cohete

Guillaume Legros, de la Universidad Sorbona (Francia), prueba ondas acústicas para sofocar llamas. Ya realizaron experimentos en vuelos parabólicos que simulan 22 segundos de ingravidez espacial. Por su parte, Bourbigot investiga retardantes químicos contra incendios; aunque funcionan bien en Tierra, la baja gravedad presenta nuevos retos. Como el humo no sube igual, es más denso y “genera problemas de opacidad”, indicó.

Florian Meyer, desde la Universidad de Bremen (Alemania), desarrolla sensores para monitorizar temperaturas y seguir cómo se propagarían los fuegos en el espacio. Por otro lado, Bart Merci, especialista en seguridad contra incendios en la Universidad de Gante (Bélgica), planea realizar simulaciones digitales sobre el comportamiento del fuego bajo baja gravedad.

Para validar sus hipótesis, se proyecta lanzar un cohete durante los próximos cuatro años que ofrecerá seis minutos de microgravedad para estudiar cómo actúa el fuego en esas condiciones. El fabricante europeo Airbus construirá esta nave que despegará desde el norte de Suecia.

Gracias a su proyecto Firespace, estos cuatro investigadores han recibido una financiación de 14 millones de euros (66 millones RM), monto suficiente para sostener su trabajo durante seis años. — AFP

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

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