Fuente: Listin diario
El papel de las divisas en la economía venezolana ha sido crucial desde 2018, cuando el dólar pasó a ser la moneda de facto en medio de una profunda crisis económica.
Este viernes, el dólar en el mercado informal venezolano se cotizó alrededor de 480 bolívares, lo que representa una caída del 25% respecto a la semana pasada, tras conocerse que economistas informaron sobre la llegada de 300 millones de dólares al sistema bancario por la venta de crudo nacional gestionada por Estados Unidos.
Desde 2018, el dólar convive con el bolívar en Venezuela. Sin embargo, el país enfrenta dificultades para obtener divisas debido al embargo petrolero impuesto por Washington en 2019 contra su principal producto de exportación.
Venezuela empezó a introducir dólares en su sistema bancario con la intención de detener la depreciación del bolívar, aunque el endurecimiento de las sanciones estadounidenses en 2025 y la presión sobre Nicolás Maduro restringieron el flujo de divisas.
La escasez de dólares en la banca formal incrementó la actividad del mercado negro, donde la moneda estadounidense llegó a cotizarse hasta un 100% por encima del precio oficial. Actualmente, esta diferencia se sitúa cerca del 40%.
Estas circunstancias motivaron que en 2025 el bolívar se depreciara frente al dólar en más del 80%, contribuyendo a una inflación cercana al 500%.
Delcy Rodríguez, presidenta encargada tras la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses, confirmó la llegada de nuevos fondos en divisas. “Llegarán a la banca privada para el mecanismo de mercado cambiario. Tenemos que tener un manejo eficiente de las divisas”, indicó.
La consultora Ecoanalítica señala que las entradas derivadas de la venta de petróleo venezolano gestionada por Estados Unidos ayudarán gradualmente a reducir la brecha entre el dólar oficial y el paralelo. Su director, Alejandro Grisanti, comentó en X que este plan busca “destrabar un mercado cambiario que estuvo prácticamente ‘seco’ en los últimos 30 días”.
Según Ecoanalítica y un experto consultado por AFP, los primeros 300 millones de dólares serán dirigidos a bancos privados venezolanos desde un fondo catarí administrado por Washington.
Aunque esta inyección representa un primer avance, los analistas consideran que es insuficiente para un mercado necesitado y no resolverá los problemas estructurales en esta economía dolarizada.
“No es tampoco una panacea que va a solventar esto”, afirmó a AFP el economista Hermes Pérez. “Al momento que se haga la inyección, eso va a tranquilizar momentáneamente el tipo de cambio”.
El especialista agregó que anteriormente el Banco Central de Venezuela ya introdujo cantidades similares de divisas sin lograr resultados significativos.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










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