Fuente: Hoy Digital
La Virgen de la Altagracia: emblema espiritual y cultural de República Dominicana
Desde que Cristóbal Colón encontró la Isla de Santo Domingo, la fe dominicana ha estado profundamente ligada a la Virgen María. Entre las distintas advocaciones, la Virgen de la Altagracia se erige como un emblema tanto espiritual como cultural para los dominicanos, centrado especialmente en el Santuario-Basílica de Salvaleón de Higüey. Su historia combina relatos coloniales, milagros atribuidos a su imagen y la edificación de un majestuoso templo que hoy día es un referente arquitectónico y religioso en América Latina.
Los inicios de la devoción
* Según el sacerdote dominicano Luis Gerónimo de Alcocer, dos nobles de Placencia, Extremadura —Alonso y Antonio de Trejo— trajeron a la isla la imagen milagrosa de la Virgen de la Altagracia.
* Tras presenciar milagros vinculados a esta imagen, los primeros colonos decidieron colocarla para veneración en la iglesia parroquial de Higüey.
* Desde mediados del siglo XVI, el culto a la Virgen ya estaba establecido, con peregrinos que acudían a un modesto santuario cubierto con cana. En 1569 se construyó un templo de piedra que ha perdurado con el tiempo.
La Basílica de Higüey: diseño y edificación
* En 1947 se convocó un concurso internacional para seleccionar el diseño de la nueva Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia, recibiendo 40 propuestas provenientes de 12 países.
* El jurado eligió el proyecto presentado por los arquitectos franceses A.J. Dunoyer de Segonzac y Pierre Dupré.
* Luego de arribar al país en 1948, estos arquitectos ajustaron el plan inicial y recomendaron el terreno definitivo para su construcción.
* El 21 de enero de 1952, fecha en que se celebra la fiesta nacional dedicada a la Virgen, se colocó la primera piedra en una ceremonia liderada por Monseñor Pérez Sánchez junto a autoridades eclesiásticas.
* La basílica se transformó en un símbolo arquitectónico y espiritual, representando la fe del pueblo dominicano.
La tradición y su imagen
* La pintura original de la Virgen de la Altagracia, realizada sobre un lienzo fino que mide media vara de ancho, muestra una escena de la Natividad: la Virgen con el Niño Jesús al frente y San José detrás.
* A pesar del paso del tiempo, sus colores siguen manteniéndose vivos y frescos, lo que potencia su fama milagrosa.
* Cada año miles de peregrinos llegan desde diversas partes de la isla y otros países caribeños buscando consuelo espiritual y dando testimonio de los milagros vinculados a la Virgen.
Significado cultural y espiritual
La Virgen de la Altagracia trasciende su rol como patrona religiosa:
* Representa un símbolo nacional que encarna la identidad del pueblo dominicano.
* Su Basílica es un punto donde convergen tradición, arquitectura contemporánea y devoción popular.
* La Iglesia y el Estado han reconocido esta devoción altagraciana, consolidándola dentro del imaginario colectivo del país.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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