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Irán sigue influyendo en el comercio global pese a los enfrentamientos en la Franja de Gaza

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Irán vuelve a captar la atención mundial por las protestas internas y la brutal represión que estas han generado.

Fuente: Radio Francia Internacional/radio_francia_internacional@listindiario.com

Irán vuelve a captar la atención mundial por las protestas internas y la brutal represión que estas han generado. En respuesta, Donald Trump anunció un nuevo impuesto del 25% para los países que continúen comerciando con Teherán. Sin embargo, esta situación nos recuerda una realidad que a menudo pasa desapercibida: pese a las sanciones, Irán sigue participando en el comercio global.

Aunque ha enfrentado sanciones durante décadas, estrictas limitaciones financieras y un aislamiento político creciente, Irán no está desconectado del mundo. Las estadísticas evidencian esta realidad: en 2022, cerca de 150 naciones mantuvieron intercambios comerciales con Teherán.

Esto significa que las sanciones no implican la interrupción total del comercio. Principalmente, modifican la naturaleza de estos intercambios: determinan con qué socios se comercia, bajo qué condiciones y por medio de qué vías alternativas. Así, el comercio iraní persiste, aunque se ha transformado, fragmentado y en ocasiones trasladado a canales menos visibles, situados al margen de los sistemas financieros convencionales.

Una economía que intercambia renta por capacidades productivas

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Que numerosos países sigan negociando con Irán se debe en gran medida a la configuración misma de su economía. El país exporta principalmente productos con alto valor intrínseco como hidrocarburos, derivados petrolíferos y productos químicos. Por otro lado, importa lo necesario para sostener su economía y cubrir las demandas de su población.

De este modo, Irán cambia una renta por capacidades productivas. Esta dinámica pone de manifiesto una fuerte dependencia del exterior, en particular respecto a maquinaria, tecnología, insumos agrícolas y ciertos alimentos. Tal dependencia convierte al comercio internacional en un elemento crucial tanto económica como socialmente.

China y Europa: aliados fundamentales pese a las dificultades

Entre los socios comerciales más destacados de Irán sobresale claramente China. El año pasado aproximadamente el 80 % del petróleo exportado por Teherán fue adquirido por Pekín. Esta relación trasciende lo comercial puro: frente a sanciones financieras que restringen operaciones en dólares o euros, China ha implementado sistemas de pago alternativos, consolidando un vínculo estratégico. Otras economías asiáticas como India y Turquía también actúan en torno a esta influencia china y mantienen cierto nivel de comercio con Irán.

Contrario a lo que suele pensarse, los países que sancionan a Teherán no han desaparecido completamente del comercio iraní. En Europa, el volumen comercial ha descendido notablemente desde la imposición de las sanciones, pero no se ha extinguido. Alemania continúa siendo uno de los socios europeos más activos, especialmente en sectores farmacéutico, industrial y químico; aunque sus volúmenes son modestos si se comparan con los asiáticos.

La relación entre Europa e Irán está marcada por una ambigüedad profunda. Por un lado, las empresas europeas ven a Irán como un mercado amplio pero con infraestructuras limitadas para sus más de 85 millones de habitantes. Por otro lado, los riesgos legales y financieros ligados a las sanciones frenan cualquier intención ambiciosa a gran escala.

Posibles consecuencias graves

Es precisamente debido a que numerosos Estados mantienen relaciones comerciales con Irán que Donald Trump amenaza ahora con imponer aranceles adicionales. La finalidad declarada es aislar económicamente a Teherán. No obstante, tales medidas podrían tener consecuencias severas: afectarían las actividades de compañías extranjeras e incluso podrían involucrar directamente a los propios Estados.

Para el régimen iraní el comercio exterior es vital para su supervivencia. Los ingresos provenientes de sus exportaciones financian al país mientras que las importaciones sostienen alianzas que también funcionan como apoyos diplomáticos. Esto representa una nueva muestra del comercio internacional como una práctica tanto pragmática como estratégica —y del lugar especial que Irán continúa ocupando en ese ámbito.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

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