Fuente: Grupo Megamedia/grupo_megamedia@yucatan.com.mx
MADRID.- El número de fallecidos por el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en Adamuz, Córdoba, ascendió a 24.
Las autoridades españolas y los servicios de emergencia informaron que decenas de heridos permanecen hospitalizados, varios en estado crítico.
El accidente se produjo el sábado por la tarde cuando un tren de la compañía Iryo, que viajaba de Málaga a Madrid con 317 pasajeros, descarriló y volcó varios de sus vagones, ocupando la vía adyacente.
Pocos minutos después, un tren Alvia de Renfe que circulaba en dirección contraria hacia Huelva realizó una frenada brusca y terminó también fuera de las vías tras la colisión.
Según datos proporcionados por Adif, el primer descarrilamiento ocurrió alrededor de las 19:39 horas, poco tiempo después del inicio del trayecto del convoy de Iryo. Tres de sus últimos vagones se salieron del riel, generando un choque en cadena.
Las autoridades confirmaron al menos 24 muertos y más de treinta heridos, quince de ellos graves, aunque esta cifra podría aumentar dada la gravedad del accidente.
Pasajeros compartieron en redes sociales momentos de gran angustia dentro de los vagones. “Los de nuestro vagón estamos bien, el resto no lo sabemos.
Hay humo y están solicitando un médico”, publicó un usuario en X, junto a imágenes que muestran ventanas rotas y falta de luz.
El periodista Salvador Jiménez, de RTVE y pasajero en uno de los trenes, describió la sensación del impacto como “un terremoto”.
Tras el accidente se movilizó un amplio operativo con Guardia Civil, servicios sanitarios, bomberos, Cruz Roja y la Unidad Militar de Emergencias (UME), esta última con un equipo especializado en búsqueda y rescate reconocido por la ONU.
El consejero andaluz de Sanidad, Antonio Sanz, calificó la situación como “muy grave” y advirtió que el número de fallecidos podría aumentar. Todos los hospitales en Córdoba están habilitados para recibir a los heridos, especialmente el hospital Reina Sofía.
También comunidades como Madrid aportaron recursos médicos adicionales para colaborar en la atención a los lesionados.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, definió el siniestro como “terrible” y señaló que se trata de un accidente “extraño y difícil de entender”, considerando que el tren Iryo tiene sólo cuatro años y la infraestructura fue renovada recientemente con una inversión cercana a los 700 millones de euros.
Puente indicó que el hecho sucedió en un tramo recto y que será investigado por una comisión independiente encargada del análisis de accidentes ferroviarios.
Mientras tanto, más de 200 trenes sufrieron retrasos debido a la suspensión del tráfico en las líneas AVE entre Madrid y varias ciudades andaluzas.
Las estaciones de Atocha, Córdoba, Sevilla y Málaga permanecen abiertas para asistir a los pasajeros afectados.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su pésame y anunció la cancelación de su agenda oficial.
Mensajes solidarios también provinieron del líder opositor Alberto Núñez Feijóo, todas las comunidades autónomas, instituciones europeas y la familia real española.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, mostró igualmente su apoyo a las víctimas y al pueblo español.
Las autoridades mantienen un seguimiento constante mientras prosiguen las tareas de rescate, atención médica e investigación para esclarecer las causas de una de las peores tragedias ferroviarias ocurridas en España en años recientes.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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