Fuente: ABC Digital
Disputa judicial en Austria por el croar de ranas podría llegar al Tribunal Supremo
VIENA. Una controversia entre vecinos debido al intenso croar de las ranas en un estanque privado podría escalar hasta el Tribunal Supremo de Austria, luego de que una corte regional revocara un fallo inicial que consideraba ese sonido como “contaminación acústica” y obligaba al propietario a pagar 30.000 euros.
Este lunes, la televisión pública ORF informó que el Tribunal Regional de Linz resolvió en segunda instancia que el croar de las ranas es un “fenómeno natural” que debe ser aceptado.
Por lo tanto, Wolfgang Knoll, dueño del jardín donde se encuentra el estanque con cada vez más ranas asentadas, no está obligado a tomar medidas para alejarlas o reducir el ruido generado por sus croares.
El fallo aún no es definitivo y el vecino demandante puede presentar recurso ante el Tribunal Supremo.
Este caso, que ya ha ocupado a la Justicia austríaca durante más de dos años, comenzó cuando un habitante de Pasching, en el estado federado de Alta Austria, reclamó que se detuviera el ruido nocturno provocado por las ranas del vecino, ya que le alteraban el sueño.
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En agosto pasado, la primera instancia condenó a Knoll a indemnizar al demandante, sufragar los gastos judiciales y tomar medidas para mitigar el ruido producido por los animales.
Los jueces determinaron entonces que las ranas que se habían reproducido en el estanque privado eran demasiado ruidosas y que su croar constituía “contaminación acústica”.
En consecuencia, el propietario debía abonar cerca de 30.000 euros (unos 34.900 dólares) entre indemnización y costos del procedimiento.
Además, por mandato judicial, debía implementar acciones para eliminar dicha contaminación sonora.
El abogado del demandante declaró en ese momento que el tribunal había concluido que las ranas se habían multiplicado “de forma explosiva”.
La reciente sentencia establece que estas ranas están protegidas y señala que su presencia en el estanque fue “de manera natural”, sin intervención del propietario.
En Alta Austria, las ranas son una especie protegida y según la Ley de Conservación de la Naturaleza “no pueden ser perseguidas, molestadas, capturadas, transportadas, mantenidas ni sacrificadas”, además prohíbe dañar o destruir sus lugares de reproducción o descanso.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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