Fuente: Listin diario
Nuevo modelo permite analizar la respuesta coordinada de células ante el rinovirus y el efecto de bloquear sus sensores celulares.
Las fosas nasales actúan como defensa contra el resfriado común y condicionan la severidad de la enfermedad, según un estudio que observó el revestimiento de esta parte del rostro para entender lo que sucede durante las infecciones por rinovirus a nivel celular y molecular.
El análisis fue realizado por científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, Estados Unidos, quienes desarrollaron tejido nasal humano cultivado en laboratorio. Sus hallazgos respaldan la idea de que las respuestas del organismo frente al virus, más que las características propias del virus, son determinantes en si aparece la enfermedad y su gravedad.
Cuando el rinovirus, principal causante del resfriado común, infecta el revestimiento de las fosas nasales, las células se coordinan para combatirlo mediante la activación de diversas defensas antivirales.
Para ilustrar este proceso y explorar el tejido nasal, el equipo dirigido por Ellen Foxman creó en laboratorio tejido nasal humano cultivado. Durante cuatro semanas, cultivaron células madre nasales humanas exponiendo su superficie superior al aire.
Bajo estas condiciones, las células madre se diferenciaron formando un tejido similar al encontrado en las fosas nasales humanas y en el revestimiento respiratorio pulmonar, incluyendo células productoras de moco y otras con cilios, estructuras semejantes a pelos que eliminan el moco de los pulmones.
“Este modelo reproduce las respuestas del cuerpo humano con mucha mayor fidelidad que las líneas celulares convencionales usadas en investigación virológica”, señala Foxman en un comunicado. “Dado que el rinovirus afecta solo a humanos y no a otros animales, los modelos organotípicos de tejidos humanos resultan especialmente útiles para estudiar este virus”.
Gracias a este modelo, pudieron analizar las respuestas coordinadas de miles de células individuales simultáneamente y observar cómo variaban dichas reacciones al bloquear los sensores celulares que detectan el rinovirus.
Al identificar el rinovirus, las células del revestimiento nasal producen interferones, que promueven una defensa antiviral conjunta tanto en las células infectadas como en las vecinas, generando un ambiente hostil para la replicación viral.
Si los interferones actúan con rapidez suficiente, evitan la propagación del virus. Al impedir experimentalmente esta respuesta, el virus infectó muchas más células rápidamente, causando daños e incluso la muerte de algunos organoides infectados.
Este estudio también reveló otras respuestas activadas cuando aumenta la replicación viral, coincidiendo con investigaciones previas.
Por ejemplo, el rinovirus puede activar otro sistema de detección diferente que induce a células infectadas y no infectadas a producir conjuntamente un exceso de moco, incrementar la inflamación y ocasionalmente provocar complicaciones respiratorias pulmonares.
Los investigadores concluyen que estas respuestas representan posibles blancos terapéuticos para intervenir en la infección por rinovirus y fomentar una respuesta antiviral adecuada. Sin embargo, reconocen que los organoides utilizados incluyen una cantidad limitada de tipos celulares respecto al cuerpo humano, por lo cual se requieren más estudios.
“Centrarse en los mecanismos defensivos es una vía emocionante para desarrollar nuevas terapias”, destaca Foxman, subrayando la relevancia de estos resultados.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










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