Fuente: Hoy Digital
Una quinta parte (20 %) de las muertes a nivel mundial está vinculada a dietas poco saludables. El doctor Samuel Ramos, integrante de la directiva de Dominicana Saludable, señala que la mala alimentación está estrechamente relacionada con condiciones como la hipertensión, la diabetes, el aumento del colesterol, el sobrepeso y la obesidad.
En este contexto, resulta indispensable que las autoridades promuevan y aprueben el etiquetado frontal, ya que este apoyo facilita la educación y permite a los ciudadanos tomar decisiones informadas y responsables.
El especialista explica que este tipo de consumo se origina en gran medida por la amplia disponibilidad, accesibilidad y publicidad de productos procesados y ultraprocesados, los cuales contienen cantidades elevadas de azúcares, grasas y sodio.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades no transmisibles (ENT), entre las que se encuentran las cardiovasculares, el cáncer y la diabetes, constituyen la principal causa de muerte y discapacidad en el mundo, causando 41 millones de fallecimientos anuales, lo que representa el 71 % del total de muertes. En América, estas enfermedades son responsables del 81 % de las defunciones anuales.
Exceso de sustancias químicas
Gran parte de estas enfermedades no transmisibles se atribuye al consumo elevado de azúcares, grasas totales, saturadas, trans y sodio, denominados “nutrientes críticos”.
Acceso cotidiano
Este patrón alimentario responde en gran medida a la accesibilidad, disponibilidad y promoción masiva de alimentos procesados y ultraprocesados con altos niveles de azúcares, grasas y sodio.
Reducir el azúcar
El especialista advierte sobre la necesidad de evitar el consumo de edulcorantes. Señala que es común el consumo habitual de alimentos dulces (con o sin azúcar), especialmente en niños pequeños, donde estos hábitos tempranos pueden influir en las preferencias alimentarias durante toda la vida.
Carencia de medidas
La implementación de normativas que regulen los entornos alimentarios puede facilitar elecciones saludables y desalentar productos con exceso de nutrientes críticos y edulcorantes. Se sugiere regular estos productos para prevenir desequilibrios nutricionales mediante etiquetas visibles en el frente del envase que alerten sobre altos contenidos en sodio, azúcares libres, grasas saturadas o totales, así como presencia de grasas trans o edulcorantes. La evidencia científica ha confirmado que políticas públicas como el etiquetado nutricional frontal son efectivas para reducir la demanda y desincentivar la compra de alimentos poco saludables.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









Agregar Comentario