Entretenimiento

“La película ‘The Rip’: expectativas que superan la realidad”

9052370115.png
Thriller de Netflix que inicia con intensidad y atmósfera, genera paranoia notable y luego cambia a una acción más convencional Existe un tipo de thriller policial que pone a prueba el carácter.

Fuente: Listin diario

Thriller de Netflix que inicia con intensidad y atmósfera, genera paranoia notable y luego cambia a una acción más convencional

Existe un tipo de thriller policial que pone a prueba el carácter. No por lo que revela del delito, sino por lo que muestra de los personajes cuando el dinero deja de ser una idea y se convierte en peso tangible, billetes físicos, tentación palpable. The Rip capta esa dinámica desde el principio.

Durante gran parte del metraje, la película logra hacerte creer que estás frente a un thriller con nervio, mala leche y ese sudor moral que debería acompañar a una historia sobre corrupción dentro de una unidad antidrogas en Miami.

El filme comienza con un asesinato que deja una duda persistente: si alguien muere dentro del departamento, la bala podría venir tanto de afuera como del pasillo contiguo. Es un arranque efectivo porque instala paranoia desde el primer instante. Luego aparecen Matt Damon y Ben Affleck, y la cinta gana algo que Netflix no puede comprar con presupuesto: química antigua, la de amigos que se entienden con sólo una mirada y se hieren con precisión cuando dejan de fingir que todo está bien.

Damon da vida a Dane Dumars, un hombre que ya no pretende ser héroe. Se percibe cansancio en su forma de observar la habitación antes de entrar y un cálculo silencioso en cada pausa. Affleck, en cambio, encarna el fuego mal canalizado: un sargento más visceral e impulsivo, propenso a transformar un interrogatorio en pelea si alguien lo provoca ligeramente.

TRA Podcast Studios

La interacción entre ambos funciona porque no es la típica pareja de opuestos simpáticos. Aquí hay historia, resentimientos, lealtades mezcladas con egoísmo, lo que otorga filo a cada conversación.

El acierto principal de The Rip está en su primera mitad, cuando la trama se concentra en un solo espacio y convierte el procedimiento en pura tensión. Un mensaje los conduce a una casa donde esperaban hallar una suma “normal”, manejada como estadística. Sin embargo, encuentran algo monstruoso: cerca de veinte millones de dólares. De repente, el protocolo deja de ser protocolo para transformarse en coartada. Hay que contar el dinero allí mismo. Asegurar la escena. Cortar comunicaciones. Recoger celulares. Cada decisión puede interpretarse como prudencia o como parte de un plan.

Esa etapa funciona como thriller de sospechas en ambiente cerrado, donde las miradas pesan más que las balas. La película hace lo correcto: no te indica quién es el corrupto; lo insinúa, lo niega y vuelve a sugerirlo. En una unidad armada hasta los dientes, la paranoia no es emoción sino supervivencia. Y al sumar cartel, FBI y rumores de robos internos, la desconfianza se torna un modo de respirar.

El elenco secundario también aporta mucho. Sasha Calle transmite la energía de alguien atrapado en una pesadilla ajena; su presencia evita que la casa sea solo un escenario policial monótono. Steven Yeun tiene esa habilidad para parecer tranquilo mientras oculta cálculos bajo la superficie. Teyana Taylor y Catalina Sandino Moreno añaden capas de fricción y dudas, como si cada uno guardara su versión privada del mismo juramento profesional. La entrada de Kyle Chandler le brinda al filme textura y sensación de jerarquías, agendas ocultas, egos y silencios acumulados por años.

Hasta este punto, The Rip cumple muy bien su cometido. Atrapando al espectador, obligándolo a tomar partido sin evidencia clara y transmitiendo que cualquier palabra fuera de lugar puede desencadenar un desastre. Evoca a thrillers clásicos basados en la tensión humana más que en el espectáculo visual. Por eso duele cuando abandona su mayor fortaleza.

Porque llega un momento en que The Rip deja atrás ese encierro con el dinero para salir a la calle con lo típico: persecuciones paralelas, tiroteos genéricos, música insistente indicando intensidad y cortes rápidos para simular urgencia. Lo que era presión asfixiante se transforma en una rutina de acción.

No es pecado incluir acción; el problema es que aquí parece una salida fácil. La película había creado un mundo donde el miedo era interno y no externo; donde el peligro principal era el compañero y no el criminal. Al trasladarse al terreno del show callejero pierde esa atmósfera sucia para convertirse en otro thriller correcto con vueltas y revelaciones pero menos personalidad.

La ironía radica en que el filme posee una idea poderosa sin explotar: el “rip” como acto ambiguo. Incautar dinero ilegal suena moral pero también representa oportunidad. Esta práctica vive en un límite ético que podría haber sido el corazón del relato. En cambio prefiere mantenerse superficial respecto al comentario social o institucional. Puede ser una estrategia para no incomodar al público; también puede explicar por qué la película resulta menos afilada de lo prometido.

Sin embargo, hay mérito claro: Damon y Affleck mantienen vivo el interés aun cuando la historia pierde fuerza. Su relación es el motor dramático: cuando discuten el filme vibra; cuando cooperan a regañadientes sigue latiendo; cuando se miran midiendo cuánta confianza queda palpita igualmente. Esa energía eleva a The Rip por encima del promedio dentro del catálogo streaming especialmente en un contexto donde muchas películas de acción parecen diseñadas por comité.

En conclusión, The Rip son dos películas fusionadas. La primera mitad es un excelente thriller paranoico oscuro con un hallazgo narrativo notable: el dinero como veneno encerrado en un cuarto cerrado; la segunda es un policial de acción competente con giros y ritmo pero olvidable. Si se hubiese mantenido más tiempo en esa casa silenciosa contando billetes temiendo que alguien toque la puerta y todo estalle, probablemente estaríamos ante uno de los mejores títulos del género este año. Tal como está queda como una buena opción para quien busca tensión, estrellas y el Miami nocturno… aunque con sensación clara de potencial desaprovechado.

Un thriller que comienza potente y atmosférico construyendo paranoia sobresaliente para después virar hacia una acción más común. Damon y Affleck logran elevarlo; la primera mitad lo justifica; la segunda lo simplifica.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

TRA Digital

GRATIS
VER