Fuente: Agencia EFE/agencia_efe@eldia.com.do
Representante de EE.UU. ante la OEA respalda la estabilidad y democracia en Venezuela
Washington. – Durante una sesión de la Organización de los Estados Americanos (OEA) celebrada este miércoles, Estados Unidos solicitó la “liberación incondicional” de alrededor de 1.000 presos políticos que, según sus cálculos, aún están detenidos en Venezuela.
El embajador estadounidense Leandro Rizzuto indicó en el encuentro que “aproximadamente 1.000 personas permanecen detenidas de manera injusta. Estados Unidos hace un llamado a liberar sin condiciones a todos los presos políticos que se encuentran detenidos injustamente”.
Rizzuto añadió que “enfrentar las detenciones políticas será una parte fundamental en la etapa de recuperación y reconciliación para alcanzar la estabilidad, prosperidad y normalidad en Venezuela”.
Asimismo, afirmó que Estados Unidos advierte a “quienes cometen violaciones a los derechos humanos o abusan del poder que serán responsables plenamente por sus acciones y que apoya con firmeza al pueblo venezolano y a las instituciones de esta organización que promueven la estabilidad regional y defienden la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho”.
Antes de la intervención estadounidense, Gloria Monique de Mees, relatora para Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, informó que se han liberado 143 presos políticos, cifra inferior a los 406 liberados que declara el Gobierno interino presidido por Delcy Rodríguez.
La líder opositora venezolana María Corina Machado se reunió ayer con Albert Ramdin, presidente de la OEA, y desde Washington denunció que el chavismo “ha manipulado la situación” en Venezuela y negó que “se haya liberado a la mayoría de los presos políticos”.
Horas después, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que el Gobierno de Rodríguez ha liberado a “muchos” presos políticos.
De Mees basó su informe en datos e informes de organizaciones internacionales como Human Rights Watch (HRW), que documentan la existencia y mantenimiento de centros en Venezuela donde se violan los derechos humanos.
La relatora destacó la urgencia de que las autoridades venezolanas actúen con “transparencia y claridad” e insistió en la necesidad de realizar una visita al país caribeño para evaluar personalmente la situación.
De hecho, explicó en octubre pasado que la última visita oficial de la Comisión a Venezuela fue en 2002, hace más de dos décadas, y recordó que desde entonces las solicitudes realizadas en 2017 y 2020 fueron rechazadas.
En un sentido similar se pronunció Edgar Stuardo Ralón Orellana, segundo vicepresidente y relator sobre Derechos de las Personas Privadas de Libertad y para Prevención y Combate a la Tortura de la CIDH, quien expresó preocupación por el uso sistemático de detenciones arbitrarias por parte del régimen venezolano.
Además de estas intervenciones, otros países miembros de la OEA manifestaron su rechazo a la existencia de presos políticos en Venezuela y expresaron disposición a colaborar para su liberación apelando al derecho internacional, sumándose a Argentina, nación que propuso incluir este tema en el orden del día.
Venezuela no estuvo presente en esta sesión celebrada el martes, dado que en 2017 el Gobierno de Nicolás Maduro denunció la Carta de la OEA para abandonar formalmente el organismo e inició el proceso correspondiente.
En 2019, el gobierno interino autoproclamado por Juan Guaidó revocó dicha denuncia ante la Secretaría General de la OEA, impidiendo así jurídicamente la salida definitiva y manteniendo a Venezuela como miembro activo en los tratados interamericanos.
Aunque el país ha dejado de participar habitualmente en las actividades del organismo, legalmente continúa siendo un estado miembro.
La OEA, fundada en 1948 con el fin de fortalecer la democracia y promover los derechos humanos, se sumó este miércoles desde su sede en Washington al debate sobre los presos políticos liberados en Venezuela desde la intervención estadounidense iniciada el pasado 3 de enero.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










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