Fuente: Hoy Digital
El 26 de enero se celebra el nacimiento de Juan Pablo Duarte, considerado el Padre de la Patria y principal impulsor de la independencia dominicana, cuya valentía y visión dieron origen a la República. Más allá de su liderazgo, su legado se consolidó en una de las acciones más audaces de la historia nacional: la creación de La Trinitaria, una sociedad secreta que organizó la lucha por la libertad.
La Trinitaria fue fundada el 16 de julio de 1838 en la casa de Josefa Pérez de la Paz, conocida como Chepita, madre del trinitario Juan Isidro Pérez. Esta vivienda se encontraba en lo que hoy es la calle Arzobispo Nouel, frente a la iglesia del Carmen. En esa fecha, aprovechando las celebraciones religiosas, procesiones y cantos, los patriotas lograron reunirse sin despertar sospechas.
El nombre elegido para esta organización no fue casualidad. Según José María Serra, se denominó La Trinitaria porque estaba compuesta por nueve integrantes divididos en grupos de tres, formando una estructura celular que aseguraba el secreto. Cada miembro conocía solamente a dos compañeros, de modo que si alguno era descubierto no comprometiera a toda la red.
Fundadores de La Trinitaria
Los fundadores fueron Juan Pablo Duarte, Juan Isidro Pérez, Juan Nepomuceno Ravelo, Félix María Ruiz, Benito González, Jacinto de la Concha, Pedro Alejandrino Pina, Felipe Alfau Bustamante y José María Serra.
Para proteger sus identidades usaban seudónimos inspirados en personajes históricos romanos. Según el historiador José Gabriel García, solo se conocen cuatro: Duarte como Arístides; Benito González como Leonidas; Felipe Alfau como Simón; y Juan Nepomuceno Ravelo como Temístocles. Estos nombres eran conocidos únicamente por los nueve fundadores.
Además, establecieron un sistema de comunicación basado en golpes secretos que indicaban confianza, alerta, peligro, afirmación o negación. Así, un integrante podía alertar a otro sin pronunciar palabra alguna.
El símbolo trinitario
Los integrantes adoptaron como emblema la flor de filoria y también utilizaban una cruz blanca cargada de gran simbolismo. Esta cruz representaba no solo la fe cristiana sino también la pureza del ideal independentista. Dicho símbolo fue colocado en el centro de la bandera dominicana.
La inspiración religiosa estaba presente incluso en el nombre del grupo: La Trinitaria hacía referencia a la Santísima Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo; y también en el lema que aún acompaña al escudo nacional: Dios, Patria y Libertad.
Un juramento que marcó un hito
Los miembros de La Trinitaria sellaron su compromiso con un juramento que dejó huella en la historia dominicana. En él prometían entregar su vida, bienes y honor para lograr la separación definitiva del dominio haitiano y establecer una república libre, soberana e independiente.
Este pacto no fue solo simbólico: los nueve fundadores se hicieron cortes para extraer sangre con la que firmaron el documento y trazaron una cruz junto a cada nombre como señal de disposición a morir por esta causa.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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