Fuente: Yadimir Crespo/yadimir_crespo@listindiario.com
Una novela histórica revela la misteriosa vida del padre de George Slujalkovsky Félix
El 26 de noviembre de 1949 arribó a Santo Domingo, entonces Ciudad Trujillo, un barco con más de 700 desplazados europeos. Del vapor Charlton-Sovereign, proveniente de Shanghai (China), solo se permitió la entrada a 160 refugiados, entre ellos un hombre de origen ruso llamado George Nicolás Slujalkovsky Fidler.
Aquellos que compartieron tiempo con él lo describían como un individuo muy capacitado, con habilidades diversas y dominio fluido de varios idiomas.
En esta isla caribeña, el “exruso”, según documentos del Servicio de Inteligencia, trabajó como ingeniero minero en diferentes regiones y durante su estancia en el país contrajo matrimonio con una dominicana, con quien tuvo cinco hijos.
Durante la dictadura trujillista fue sometido a vigilancia, persecución y tortura bajo la sospecha de poseer una gran fortuna; además, se le acusaba de difundir propaganda comunista.
Antes de llegar al país, había modificado varias veces su nombre, nacionalidad y fecha de nacimiento. ¿Quién era realmente y qué secretos ocultaba?
Frente al misterio de sus orígenes, el tercer hijo dominicano publicó en marzo de 2020 un libro que pasó desapercibido para el país y el mundo. Esta obra podría cambiar la historia y se titula “Alexis Nicolaevichs Romanov: escape, persecución y muerte”.
Luego de dos décadas investigando, George Slujalkovsky Félix (hijo del mencionado) presentó una novela histórica documentada que es tan “plausible como imposible”, según palabras de su protagonista: una investigadora salvadoreña radicada en España que relata cómo ayudó a este hombre dominicano a descubrir el pasado de su padre y su vínculo con la familia imperial rusa.
Los Románov
La historia cuenta que en la madrugada del 17 de julio de 1918, toda la familia real rusa fue asesinada por los bolcheviques en el sótano de la Casa Ipatiev en Ekaterimburgo, poniendo fin a la dinastía Románov tras más de tres siglos en el poder.
Los últimos miembros del trono eran el zar Nicolás II; su esposa Alejandra; sus cuatro hijas: Olga, Tatiana, María y Anastasia; además del pequeño zarévich o heredero, el príncipe Alexei.
“Mi papá siempre sugirió que él era Alexis”, afirma George Slujalkovsky hijo con total convicción y trata de respaldar las insinuaciones paternas con más de 130 documentos y fotografías que apoyan teorías como la de Ana Anderson, quien decía ser Anastasia Románov.
El destino de la familia imperial ha sido uno de los temas más controvertidos y debatidos en la cultura popular, política y religión rusa durante los últimos 107 años debido a la falta inicial de pruebas concluyentes y al secretismo bolchevique.
Durante décadas circularon teorías que afirmaban que algunos miembros del trono, particularmente Anastasia o el zarévich Alexéi, habían sobrevivido; estas versiones se basaban en testimonios y en la ausencia total o parcial de cuerpos hasta que hallazgos forenses y análisis genéticos realizados entre los años noventa y 2010 confirmaron científicamente la ejecución completa de la familia. No obstante, la Iglesia Ortodoxa Rusa continúa sin reconocer este hecho.
Persecución
George Slujalkovsky padre llegó a República Dominicana con la esperanza de comenzar una nueva vida lejos de guerras, pobreza y hambre. Sin embargo, un documento firmado el 5 de julio de 1950 por Fausto E. Caamaño, entonces sub-secretario de Guerra, ordenaba vigilarlo “discretísimamente” debido a su cercanía con compatriotas promotores del comunismo.
Comenzó así su persecución y el 19 de julio del mismo año, encarcelado en la Torre del Homenaje de la Fortaleza Ozama, envió un memorándum al teniente general Caamaño solicitando su liberación porque no había tenido ninguna relación con comunistas salvo combatirlos en China y Filipinas.
Pero los motivos detrás de su arresto no se limitaban solo a ideologías políticas. Según relata el libro, un pasajero del barco donde llegó junto al ruso Dima Pavlof revelaron su “verdadera identidad” a Rafael Leónidas Trujillo.
Exilio
En septiembre de 1954 solicitó documentos para viajar a Brasil a cumplir un contrato laboral. Tras una escala en Venezuela, partió hacia ese país el 25 de junio de 1955 acompañado por su esposa e hijos; sin embargo, al arribo no apareció quien le había prometido el empleo.
Sin trabajo ni conocidos ni dominio del idioma local enfrentaron situaciones difíciles. Tiempo después pidieron a través de las embajadas dominicanas en São Paulo y Río de Janeiro su repatriación. Esta fue autorizada para todos menos para George padre debido a sus antecedentes.
María Engracia, su esposa, regresó junto a sus cuatro hijos y un quinto que esperaba. El retorno supuestamente se dio bajo amenaza directa del tirano: si no lo hacían podrían poner en riesgo las vidas de sus hermanos residiendo en el país.
Mientras tanto en Brasil George recibió información vía embajador dominicano sobre una orden dada por Trujillo para hacerlo desaparecer. Impedido para regresar a Santo Domingo según narra la novela permaneció escondido allí sin contacto alguno con su familia hasta 1968 cuando logró enviar una tarjeta desde Brasil a casa de sus suegros.
Posteriormente otras cartas llegaron hasta George Nicolás hijo al Hogar Escuela Santo Domingo Savio donde estaba internado debido a dificultades económicas familiares. Estas correspondencias eran interceptadas por el Servicio de Inteligencia; llegaban abiertas o incompletas entregadas por agentes policiales según relata. Las cartas eran traducidas por el director del centro, el sacerdote húngaro Bartolomé Vegh.
“Ustedes tienen sangre azul” y “dentro de mi nombre encontrarán mi verdadero nombre” son algunas frases que recuerda Slujalkovsky hijo bajo pedido del cura tutor. Estas cartas no completan esta novela pues nunca las recuperó tras salir del hogar.
En ellas se hallaban pistas entre líneas sobre su mayor secreto que “continuó guardando debido al ‘pacto de silencio’ impuesto cuando fue liberado”, señala el texto.
Muerte
La verdad habría sido confiada al hijo brasileño Eduardo quien no pudo escucharla debido al fallecimiento repentino del padre George.
George hijo prometió visitar su tumba pero no pudo cumplirlo; no por falta de voluntad sino porque no había dónde llorar por él cuando viajó a Brasil en 1989; la tumba estaba vacía pues el cadáver había desaparecido.
¿La causa? El supuesto zar intentó suicidarse tras visitar un barco griego en Bahías. Fue ingresado varios días en un hospital hasta morir. Algunos informes hablan de intoxicación; otros indican señales de estrangulamiento; un testigo capitán del ejército brasileño afirmó que esta muerte es secreto militar según relata el libro.
“¿Quién es mi padre?”, pregunta entre lágrimas Slujalkovsky hijo antes de finalizar la entrevista y rompiendo la petición paterna para no revelar sus nombres públicamente “para que no nos encontraran”, cita el libro.
Finalmente novela
Se trata finalmente una ficción que entrelaza hechos históricos con cartas en distintos idiomas, documentos oficiales, perfiles genéticos, publicaciones impresas e imágenes tanto lugares como objetos en posesión además una cronología sobre la vida del Alexei Románov que cree es verdadera identidad del George Nicolás Slujalkovsky padre.
¿Realmente lo es? El libro no lo confirma; nadie puede asegurarlo ni negarlo categóricamente. No obstante queda registrada la historia llena aparentes verdades físicas relatos cargados realismo así como numerosos cabos pendientes por resolver.
Esta es la primera novela publicada por Slujalkovsky Félix. Está disponible en Amazon con más de cuatro estrellas y fue escrita también por Lidia Prous Rossell quien falleció inesperadamente mientras redactaban el capítulo doce.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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