Fuente: Agencia EFE/agencia_efe@listindiario.com
Ninguna rendición ni claudicación es posible, al igual que tampoco hay lugar para un entendimiento basado en la coerción o la intimidación. Cuba no está obligada a hacer concesiones políticas, y eso jamás será objeto de negociación para lograr un acuerdo entre Cuba y Estados Unidos.
El Gobierno cubano insiste en que no cuenta con un plan alternativo ante las amenazas de Estados Unidos, incluyendo la posibilidad del uso de la fuerza militar, y parece decidido a mantenerse firme pese a las presiones y la profunda crisis que atraviesa la isla.
Desde la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, todas las declaraciones públicas de los líderes cubanos apuntan en una misma dirección.
La postura oficial condena la intervención en Caracas, calificándola como un “acto de terrorismo”; denuncia el bloqueo naval, al que denominan “piratería”; y muestra una unidad absoluta frente a cualquier amenaza directa contra Cuba.
Así lo resumió el presidente Miguel Díaz-Canel durante su discurso en la Tribuna antiimperialista de La Habana, donde se rindió homenaje a los 32 cubanos fallecidos en la intervención estadounidense en Venezuela.
“No hay rendición ni claudicación posible, como tampoco ningún tipo de entendimiento sobre la base de la coerción o la intimidación. Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política ni eso jamás estará en una mesa de negociaciones para un entendimiento entre Cuba y Estados Unidos”, manifestó Díaz-Canel.
Además, señaló que el Gobierno está “dispuesto al diálogo” siempre que sea “en igualdad de condiciones y sobre la base del respeto mutuo”, aunque él y otros altos funcionarios han negado en varias ocasiones que existan contactos bilaterales actuales, a pesar de que el presidente estadounidense Donald Trump ha afirmado lo contrario.
Una declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores reforzaba esta postura: “En Cuba, nuestra determinación de luchar es firme e inclaudicable”.
Según fuentes consultadas, el Ejecutivo cubano considera una “ilusión” pensar que ceder ante Estados Unidos podría ser efectivo. La estrategia del apaciguamiento es vista como “un cuento”, tanto para Cuba como para Venezuela y Europa en lo referente a Groenlandia.
De esta manera, La Habana descarta públicamente cualquier contacto con la Administración estadounidense, distanciándose del acercamiento realizado por Maduro, quien antes de ser detenido llegó a entablar conversaciones telefónicas con Trump.
Choque, crisis y posibilidades
Frente a un posible enfrentamiento, las autoridades cubanas admiten los “grandes problemas” derivados de la crisis estructural que afecta al país desde hace años, situación que se agrava aún más con el fin del suministro petrolero venezolano.
También reconocen la amenaza de una “agresión militar” por parte de Washington, asegurando que harán frente a ella aunque conscientes de que sería un choque desigual.
El propio Díaz-Canel afirmó en redes sociales que Cuba está “dispuesta a defender a la Patria hasta la última gota de sangre”. Otros altos cargos gubernamentales y del Partido Comunista de Cuba (PCC), único legal, han repetido esa metáfora.
No obstante, desde el Gobierno añaden que aún mantienen opciones abiertas, aunque prefieren no revelarlas, confiando en el apoyo continuo de sus aliados tradicionales—especialmente Rusia y China—por su importancia internacional.
Es incierto qué tipo de respaldo podrán obtener en este escenario geopolítico donde Estados Unidos defiende el uso de la fuerza incluso frente a sus aliados habituales, mientras el mundo parece dividirse progresivamente bajo áreas de influencia dominadas por grandes potencias.
A lo largo de los años, la revolución cubana ha elevado algunas frases épicas a nivel mítico por su capacidad para resumir su pensamiento. Son aquellas expresiones repetidas por las autoridades en discursos y redes sociales para reforzar sus posturas y argumentos.
Dos frases reflejan claramente el estado mental del núcleo del poder cubano desde la captura de Maduro y el inicio de las advertencias directas estadounidenses contra la isla.
Una es “Hasta la victoria siempre”, escrita por el guerrillero argentino Ernesto “Ché” Guevara en su carta final. La otra, más informal, fue pronunciada por el comandante revolucionario Juan Almeida durante un combate en la Sierra Maestra: “¡Aquí no se rinde nadie, cojones!”.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.










Agregar Comentario