Fuente: Hoy Digital
Los Leones del Escogido lograron su segundo título en la Serie del Caribe en 1990, un evento que quedó marcado como histórico y memorable. Esta edición destacó por la extraordinaria labor de la dupla padre e hijo, Felipe Rojas Alou y Moisés Rojas Beltré. Además, fue la primera vez que la celebración se llevó a cabo en una ciudad estadounidense, Miami, donde el equipo rojo representó con orgullo la calidad del béisbol dominicano en la región.
La escuadra roja se coronó campeona por segunda vez consecutiva.
Aunque la felicidad por el triunfo fue grande, también estuvo teñida de tristeza debido al fallecimiento del ministro de Deportes, Temístocles Metz, quien sufrió un infarto mientras formaba parte de la delegación dominicana en la Serie del Caribe.
Los jugadores ingresaron al campo cargando el peso del dolor, pero lograron recuperarse para entregar su máximo esfuerzo y obtener la corona de 1990.
Los Leones brindaron una actuación brillante en aquella Serie del Caribe, consiguiendo el primer campeonato bajo la dirección de un padre y con su hijo como jugador destacado.
El equipo rojo contó con Felipe Rojas Alou como dirigente, una leyenda del deporte internacional, y con su hijo Moisés Alou, quien tuvo una destacada participación.
En esta competencia, el dominicano Gerónimo Berroa fue un verdadero tormento para los lanzadores rivales y se hizo merecedor del premio al Jugador Más Valioso en las Series del Caribe de 1990, realizadas en el estadio Orange Bowl de Miami.
Los Leones se alzaron con la corona del clásico tradicional de febrero, que reúne a los campeones de béisbol invernal pertenecientes a la Confederación de Béisbol del Caribe.
Un aspecto muy especial de la Serie del Caribe 1990 fue que, por primera vez en la historia del torneo entre países latinoamericanos, ésta se disputó en territorio estadounidense, concretamente en Miami, en el Orange Bowl, un estadio principalmente dedicado al fútbol americano.
La razón principal para este cambio de sede fueron las dificultades económicas que afectaban tanto a República Dominicana como a Venezuela, además de que México había sido anfitrión durante un par de años previos.
El equipo dominicano, representado esa ocasión por los Leones, llegó armado con un potente elenco que incluía figuras propias como Junior Noboa, Sammy Sosa, Marquis Grissom, Héctor de la Cruz, Luis de los Santos, Nelson Liriano y Junior Félix.
También integraban el plantel los veteranos Gerónimo Berroa, Rufino Linares y José Vizcaíno.
En cuanto a los lanzadores, Melquíades Rojas encabezaba el staff dominicano y estaba acompañado por Steve Frey, José Núñez, Brett Gideon, Luis Encarnación, Chris Marchock y Águedo Vásquez. Entre los refuerzos sobresalió Moisés Alou, quien estuvo junto a su padre Felipe Alou, director técnico de los Leones y representante quisqueyano.
En el juego inaugural, el Escogido derrotó a Venezuela —representada por los Leones del Caracas— con marcador 10-8. Moisés Alou aportó un cuadrangular con bases llenas y empujó seis carreras. Nelson Liriano también conectó jonrón y sumó dos imparables.
El lanzador abridor Melquíades Rojas consiguió la victoria actuando como relevista; Ramón Arturo Peña cerró con salvamento. En la segunda jornada, el zurdo Bob Patterson subió al montículo por Dominicana y ponchó a ocho bateadores para superar 2-1 a los Naranjeros.
En el tercer encuentro, Puerto Rico venció a República Dominicana 5-4, dejando empate en primer lugar entre ambos equipos. El lanzador Mélido Pérez jugó siete entradas para los Leones como refuerzo; ponchó ocho rivales y permitió solo una carrera. Sin embargo, el relevo no cumplió y Ramón Arturo Peña concedió cuatro anotaciones en apenas 1.1 innings. Gerónimo Berroa conectó dos jonrones. En el cuarto partido México cayó ante República Dominicana 6-4; Denio González pegó jonrón y Nelson Liriano, Luis de los Santos y Jorge Brito pegaron dos hits cada uno.
Estrellas Destacadas
En el equipo Todos Estrellas figuraron: Felipe Alou como mánager del año; Héctor Villanueva (primera base) por Puerto Rico; Nelson Liriano (segunda base), Moisés Alou (jardinero central) y Rufino Linares (designado) por Dominicana; además de Doug Linton.
La delegación dominicana estuvo encabezada por el ingeniero Daniel Aquino, presidente de los Leones del Escogido, junto a otros directivos del equipo.
Con motivo de celebrarse la Serie en Miami, un grupo de dominicanos residentes allí brindaron su apoyo; asimismo varios aficionados viajaron para presenciar esta histórica edición. La premiación cerró con broche de oro este evento inolvidable.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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