Actualidad

¿De qué manera influye la victoria de Kast en la agenda de género en Chile?

9069224332.png
José Antonio Kast, del Partido Republicano, se convirtió en el mandatario más conservador desde la caída de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Fuente: Hoy Digital

Bruna Soares de Aguiar y Gabriela Aparecida de Oliveira

En diciembre de 2025, Chile eligió a su nuevo presidente, manteniendo la tradición política de alternancia entre gobiernos de derecha e izquierda, pero con un elemento novedoso: un aumento en la radicalización. José Antonio Kast, del Partido Republicano, se convirtió en el mandatario más conservador desde la caída de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).

Después del reciente giro hacia la derecha observado en varios países latinoamericanos como Argentina, Bolivia, Ecuador y Honduras, los votantes chilenos respaldaron el avance de la derecha en su versión más extrema. Luego del estallido social de 2019 y la administración de Gabriel Boric (2018-2022), una parte importante de la ciudadanía adoptó el discurso securitario y antimigratorio promovido por Kast, junto con sus expresiones públicas de admiración hacia Pinochet. En lugar de provocar rechazo generalizado, esta retórica fue relativizada frente a propuestas como el fortalecimiento de la represión policial y la construcción de una muralla en la frontera con Bolivia.

¿Qué implica la elección de Kast para la agenda de género en Chile?

Para colectivos feministas como la Coordinadora 8M, Kast simboliza un proyecto político vinculado a la destrucción de la seguridad social, el aumento de la violencia, el retroceso en derechos adquiridos y la impunidad. Durante todo el proceso electoral, este grupo advirtió sobre los riesgos concretos que representaba para los derechos femeninos en el país la llegada al poder del líder ultraderechista. De manera similar, el Movimiento para la Integración y Liberación Homosexual (Movilh) expresó estar en máxima alerta ante los resultados electorales.

Estos movimientos, especialmente los feministas, han tenido un rol destacado en la política chilena durante la última década, consiguiendo importantes avances en derechos y participación en las decisiones del debate público nacional.

El estallido social del 2019 abrió paso a una agenda institucional más inclusiva e igualitaria, que fue incorporada por el gobierno de Boric. Este último se declaró abiertamente feminista y buscó materializar ese compromiso mediante políticas públicas y una composición gubernamental que reflejara mejor la diversidad cultural, sexual y de género presente en Chile. Entre los logros se encuentran: la aprobación del matrimonio igualitario, la creación del registro nacional para deudores alimentarios y la sanción de una ley integral contra la violencia hacia las mujeres.

TRA Podcast Studios

En el ámbito internacional, Chile dio un paso sin precedentes al convertirse en el primer país sudamericano en implementar oficialmente una Política Exterior Feminista. Esta política pone especial énfasis en la economía del cuidado y ha intentado establecer mecanismos institucionales para transformar los feminismos en políticas estatales permanentes y no solo temporales.

La interrogante ahora es: ¿qué rumbo tomará esta agenda bajo el mandato de Kast?

Los antecedentes

Kast es una figura histórica dentro del escenario político chileno y se ha manifestado abiertamente en contra del aborto. Su historial político muestra un patrón claro de oposición a los avances logrados por mujeres y disidencias sexuales.

Expertos locales identifican estas posturas como parte de lo que llaman “agenda de valores”, que no es marginal sino que constituye el núcleo del proyecto político de Kast. Esto se traduce en ataques directos al matrimonio igualitario, a las adopciones por parejas del mismo sexo y al reconocimiento legal de las identidades de género.

Durante su campaña presidencial de 2025, Kast decidió conscientemente evitar temas vinculados a los derechos sexuales y de género, enfocándose en cambio en asuntos como economía, seguridad y reforma social. Esta elección no representa un cambio ideológico sino un ajuste táctico para ampliar su base electoral más allá del sector conservador tradicional.

Un estudio del Observatorio Electoral de Derechos LGBTI+ destaca que los candidatos conservadores dieron menos espacio a temas relacionados con derechos sexuales y de género durante sus campañas, comparado con sus contrapartes izquierdistas. A diferencia de sus campañas anteriores en 2017 y 2021, Kast invirtió esfuerzos específicos para captar voto femenino, aumentando la presencia femenina en cargos clave dentro del equipo proselitista.

Este distanciamiento calculado respecto a esos temas no indica ningún compromiso con preservar los logros alcanzados ni las agendas existentes; más bien revela una estrategia adaptada a un contexto donde persiste una fuerte resistencia feminista.

Además, se interpreta que uno de los factores decisivos para la victoria de Boric en 2021 fue el voto femenino. Por ello, esta vez Kast empleó una táctica más sofisticada: no confrontar directamente los discursos progresistas sobre derechos sexuales y de género sino minimizar su relevancia señalando que no son asuntos urgentes para el país.

En su primer discurso como presidente electo, Kast mantuvo esta línea al adoptar un tono “pacificador”, llamando al respeto entre adversarios y asegurando que gobernaría “para todos”. Sin embargo, ese “para todos” no incluyó reconocimiento alguno a indicadores relacionados con género, sexualidad, clase social, raza o etnia — aspectos fundamentales en las experiencias vinculadas a violencia y desigualdad. No hay que olvidar que Kast forma parte de un movimiento ultraconservador global con afinidades ideológicas evidentes con figuras como Javier Milei (Argentina), Donald Trump (EE. UU.) o Giorgia Meloni (Italia).

Actualmente queda por verse si el nuevo presidente optará por cerrar el Ministerio de la Mujer y la Igualdad de Género o si suspenderá fondos destinados a políticas públicas enfocadas en igualdad; hasta ahora solo se ha mencionado una posible reformulación. Pero ¿qué implica esto realmente?

Lo cierto es que el tema género no figura como prioridad para este gobierno. Y si no cuenta con esa prioridad puede volverse fácilmente una agenda secundaria sin recursos ni fortaleza suficiente para resistir retrocesos. No siempre es necesario recurrir a medidas drásticas para frenar avances; ignorar o minimizar su urgencia es una estrategia silenciosa pero frecuentemente más efectiva.

El futuro del feminismo en Chile y más allá

Frente al giro hacia posturas ultraconservadoras en Chile, los movimientos feministas han respondido no solo con advertencias sino también reactivando memorias históricas vinculadas a luchas por resistencia. En un comunicado emitido el 14 de diciembre, la Coordinadora Feminista 8M sostuvo que ante tiempos marcados por miedo y frustración es necesaria mayor movilización social y no retroceso. Para este colectivo enfrentar el nuevo ciclo político implica rescatar legados intergeneracionales feministas como los del Movimiento Pro-Emancipación de las Mujeres de Chile (MEMCH), que mantuvieron un horizonte antifascista durante la dictadura.

La elección de Kast ocurre dentro de un contexto regional donde proyectos ultraconservadores ganan terreno — ejemplos son Javier Milei en Argentina o la reorganización extrema derecha brasileña. Países con historias compartidas marcadas por autoritarismo y violencia estatal también poseen tradiciones feministas forjadas desde la resistencia; desde las Madres de Plaza de Mayo hasta las movilizaciones feministas actuales chilenas.

Más allá de anticipar qué hará exactamente el gobierno liderado por Kast, los feminismos sostienen que su lucha continuará tanto a nivel institucional como mediante movilizaciones sociales constantes, creación redes solidarias y defensa activa democrática. En escenarios regresivos ignorar también significa ejercer violencia; por eso resistir sigue siendo una urgencia política impostergable.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

TRA Digital

GRATIS
VER