Tecnologia

Pedro Cepeda, el entusiasta y único piloto que perdió la vida en la tragedia del Jet Set

9069188797.png

Fuente: Listin diario

La madrugada del 8 de abril quedó grabada para siempre en la memoria de Altagracia, quien perdió no solo a su hermano, sino también a su cuñada Karla Sánchez Solorzano en aquel trágico lunes de baile.

“Él era el alma de la familia, porque con cada detalle, cada broma o un trago hacía lo que le venía a la mente, él hacía su propio baile”. Así describe Altagracia Cepeda a su hermano Pedro Leonardo Cepeda Espinosa, víctima de la tragedia en la discoteca Jet Set.

La madrugada del 8 de abril quedó grabada para siempre en la memoria de Altagracia, quien perdió no solo a su hermano, sino también a su cuñada Karla Sánchez Solorzano en aquel trágico lunes de baile.

Pedro, de 63 años, tenía tres hijos y tres nietos. Dividía su vida entre Estados Unidos y Costa Rica, país natal de su esposa Karla, quien dejó huérfano a un niño de 12 años.

Contaba con más de 30 años como piloto en Delta Air Lines, operando desde el aeropuerto internacional John F. Kennedy (JFK) en Nueva York, aunque comenzó su carrera en la desaparecida Pan Am.

Para su hermana representaba mucho más que eso; Pedro y otra hermana eran como sus propios hijos, a quienes siempre cuidaba pese a la distancia física y quienes se habían convertido en sus “canchanchan”.

TRA Podcast Studios

“Para mí era mi hermano y mi hijo; estuvieron conmigo cuando me casé y cuando me propusieron matrimonio yo no quería hacerlo porque no quería dejarlos solos; el hombre con quien me casé tuvo que aceptarme con mis hermanos”, contó.

Altagracia rememora la tarde del 7 de abril como la única ocasión en que rechazó una invitación de Pedro: él le pidió que asistiera al lunes bailable y ella se negó debido a un dolor en una pierna y porque debía regresar a Estados Unidos, donde vive.

“El mismo día de la fiesta, a las 3:00 p.m., me dijo que fuéramos y mi pierna estaba muy hinchada; le dije que no podía ponerme zapatos y él me dijo ‘no te preocupes, ponte una sandalia y solo te quedas sentada'”, recordó.

Ambos hermanos acordaron volver a verse el jueves para compartir unos tragos; sin embargo, Altagracia guarda un recuerdo amargo porque aunque se encontraron, no fue como lo habían planeado.

“Él me preguntó ‘¿cuándo nos vemos?’ porque le había comprado un ron Leyenda y le pregunté si se lo dejaba o me lo llevaba; me dijo ‘llévatelo’. Le dije que iría a su casa el jueves. Lo vi ese jueves, pero fue en un ataúd”, expresó con tristeza.

Altagracia recibió la noticia del derrumbe mientras esperaba que Pedro y Karla le devolvieran la llamada; ella intentaba comunicarse para saber cómo había sido la fiesta pero no obtuvo respuesta.

Eran las 3:00 de la mañana cuando recién llegó a Estados Unidos; mientras esperaba entró a las redes sociales y vio una transmisión en vivo donde pedían oraciones por el desplome del techo del centro de entretenimiento.

En ese instante su mundo también se vino abajo al darse cuenta de que quien para ella era como uno de sus primeros hijos estaba atrapado allí.

Desde entonces nada ha sido igual, incluyendo fechas especiales que solían reunir alegría y unión familiar como diciembre.

“La Navidad no fue Navidad para mí; la pasé en cama y también el 31, porque aunque él no estuviera en Estados Unidos siempre estuvo pendiente de nosotros; aunque estaba en Costa Rica celebrábamos por cámara”, relató.

La tragedia del Jet Set ocurrió a las 12:44 de la madrugada del martes 8 de abril, con un saldo de 236 muertos y aproximadamente 100 heridos según el informe del Ministerio Público presentado contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, dueños y administradores del local nocturno.

El incidente sucedió mientras el merenguero Rubby Pérez —también fallecido— interpretaba “De color de rosa” durante uno de los tradicionales lunes bailables en este histórico lugar de diversión.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

TRA Digital

GRATIS
VER