Fuente: Listin diario
Por ello, es fundamental intensificar las medidas de cuidado y protección, especialmente en personas más vulnerables a la infección, y cubrirse la nariz al salir al exterior para evitar que las fosas nasales se resequen.
La doctora Yori Roque, presidenta de la Sociedad Dominicana de Infectología, detalla las causas por las cuales el riesgo de contagio de microorganismos crece conforme disminuye la temperatura.
“El frío actúa como un facilitador, creando las condiciones ideales para que estos agentes infecciosos se propaguen”, afirmó la especialista en infectología.
Según explicó, esto provoca un aumento en la probabilidad de una mayor transmisión de virus respiratorios que ya afectan a la población, principalmente en quienes son más susceptibles.
Destacó que inicialmente el cuerpo cuenta con mecanismos que reducen la entrada de estos microorganismos por las vías respiratorias; sin embargo, el frío reseca la mucosa nasal y esa barrera protectora se debilita.
“En ese momento los virus y otros patógenos pueden penetrar con mayor facilidad, adherirse en la fosa nasal y causar infecciones. Además, microorganismos como la influenza o el covid pueden sobrevivir por más tiempo con temperaturas bajas, lo que facilita su contagio”.
A esto se suma —añadió— que “con el clima más fresco tendemos a estar más cerca unos de otros o a pasar más tiempo en lugares cerrados y poco ventilados, lo cual incrementa la transmisibilidad”, señaló.
Por su parte, la doctora Maribel Jorge, presidenta de la Sociedad Dominicana de Neumología y Cirugía del Tórax, indicó que los cambios bruscos de temperatura, ya sea frío o calor, afectan negativamente los pulmones y las vías respiratorias.
“Actualmente, con el ambiente frío especialmente en las mañanas, el aire seco provoca una contracción de los bronquios, generando mayor producción de mucosidad y tos”.
Comentó que los cilios presentes en las vías respiratorias —que protegen y limpian los pulmones— disminuyen su actividad o se paralizan parcialmente cuando hace frío, lo cual afecta especialmente a pacientes asmáticos o con enfermedad pulmonar obstructiva crónica, ocasionando incluso dolor torácico y dificultad para respirar.
Agregó que hay personas sin asma ni bronquitis crónica que igualmente pueden experimentar una contracción del músculo respiratorio debido al frío, comportándose como pacientes asmáticos con sibilancias y opresión en el pecho.
Señaló que la sequedad en las vías aéreas reduce su función como barrera contra bacterias y virus, creando un entorno propicio para que estos virus permanezcan por más tiempo en el ambiente.
La neumóloga resaltó que esto facilita las infecciones, aumentando los casos de resfriado común e incluso neumonías.
Hizo un llamado especial a cuidar a quienes tienen riesgos cardiovasculares porque el frío incrementa el esfuerzo respiratorio.
Las doctoras Roque y Jorge recomiendan a la población mantenerse abrigada mientras persistan las bajas temperaturas, protegerse la nariz con bufandas al exponerse al aire frío para evitar la resequedad y evitar cambios bruscos entre calor y frío.
Recordaron que mantener una buena higiene de manos y vacunarse son dos herramientas esenciales para prevenir enfermedades; además aconsejan aislarse y usar mascarilla ante síntomas, así como asegurar una adecuada ventilación en los espacios.
También insistieron en reforzar la vacunación según edad y grupos vulnerables.
Sugirieron realizar ejercicio dentro del hogar para no exponerse al frío durante caminatas al aire libre cuando la temperatura sea baja.
Para quienes acuden a gimnasios recomendaron limpiar las máquinas antes de usarlas.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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