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El Jinete de Fuego: emblema de coraje y abundancia en el Año Nuevo chino

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Este signo del zodíaco chino se distingue por un espíritu indomable y una esencia llena de vitalidad, representando una época de energía activa y decisiones firmes.

Fuente: Listin diario

Este signo del zodíaco chino se distingue por un espíritu indomable y una esencia llena de vitalidad, representando una época de energía activa y decisiones firmes. Nos motiva a superar el miedo, a abrirnos a la espontaneidad y a las nuevas aventuras. Es un momento ideal para renovarnos, tomar riesgos y perseguir nuestros sueños con determinación y coraje.

El Año Nuevo Chino, conocido también como Festival de la Primavera, simboliza un tiempo de renovación y esperanza. Este año inicia el 17 de febrero y corresponde al año del Caballo de Fuego.

Esta celebración ocurre en el primer día del primer mes lunar, que suele situarse entre el 21 de enero y el 20 de febrero, siendo la segunda luna nueva tras el solsticio de invierno.

El año 2026 en el calendario occidental equivale al 4724 en el calendario lunisolar chino. Según la cronología tradicional china, los años se cuentan desde el inicio del reinado del mítico Emperador Amarillo (Huangdi) en el año 2698 a.C. Este sistema no sigue una era continua única, sino que se organiza en ciclos de 60 años que combinan 10 troncos celestiales con 12 ramas terrenales (los animales del zodíaco).

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Las festividades del Año Nuevo lunar duran cerca de quince días y concluyen con la luna llena. Este evento es un despliegue de colores y sonidos; durante el Festival de los Faroles se lanzan deseos que iluminan el camino hacia lo que está por venir.

Es un momento para reunirse en familia y compartir una comunión espiritual. Las tradiciones asiáticas incluyen las danzas del dragón que recorren las calles y los fuegos artificiales que iluminan la noche, cada ritual cargado de significado y tradición.

Este nuevo ciclo está dominado por la potente energía del Caballo de Fuego. Entra con gran presencia, caracterizado por una profunda rebeldía y pasión, invitándonos a aceptar el cambio con valentía, como un jinete que sabe manejar los retos diarios, especialmente cuando tiene un rumbo claro.

Este signo zodiacal chino posee un carácter indomable y su esencia vibrante simboliza una época marcada por actividad dinámica y acciones resueltas. Nos impulsa a derribar las barreras del miedo, a ser espontáneos y aventurarnos. Es ideal para reinventarse, atreverse y luchar por las metas con tenacidad y valentía.

En cuanto al hogar, según feng shui, el caballo se ubica en el sur, área vinculada con la fama y el reconocimiento. Colocar una figura de caballo en esta dirección puede favorecer el éxito y la prosperidad. Esta figura debe mirar hacia espacios abiertos, nunca hacia una pared, para canalizar energías positivas hacia nuestras metas.

La preparación para recibir el Año Nuevo inicia limpiando la casa, un acto simbólico para eliminar la mala suerte del período anterior. En este año del Caballo en particular, los expertos recomiendan prestar especial atención a los zapatos: desechar aquellos que estén viejos o en mal estado para centrarse en lograr un año próspero.

Dentro de las tradiciones chinas también se incluye decorar los hogares con faroles rojos y papeles recortados que representan buenos deseos, creando una atmósfera llena de alegría, esperanza y energía positiva. Las familias se reúnen para compartir platillos típicos cargados de significados auspiciosos que garantizan buena fortuna durante todo el año.

El año del Caballo de Fuego nos recuerda que somos los artífices de nuestro destino; cada paso es una oportunidad para aprender y evolucionar. Nos invita a mirar hacia adelante con optimismo, sembrar nuestras esperanzas con intención y cultivar aquello que deseamos construir en el futuro. ¡Feliz Año Nuevo Chino!

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

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