Internacionales

Estados Unidos busca desplazar a China de Latinoamérica. El Canal de Panamá representa la prueba más reciente

2026 02 971446534.png
Expertos opinan que China podría evaluar medidas comerciales, inversiones u otras acciones para responder e impedir movimientos similares por parte otros países regionales.

Fuente: Simone McCarthy/simone_mccarthy@cnnespanol.cnn.com

China advierte a Panamá tras pérdida de contrato portuario: declaraciones del ministro de Economía y Finanzas panameño

Beijing CNN —

China ha reaccionado luego de que el Tribunal Supremo de Panamá rechazara el derecho de una empresa respaldada por Hong Kong a gestionar puertos estratégicos en el Canal de Panamá, advirtiendo que el Gobierno panameño “pagará un alto precio político y económico” si no reconsidera su posición.

Este tono amenazante marca el último episodio en la disputa sobre los intereses chinos en esta vía fluvial crucial, por donde circula aproximadamente el 40 % del tráfico anual de contenedores estadounidense, y que se ha convertido en un foco importante para la administración Trump, que busca limitar la influencia de potencias rivales en el hemisferio occidental.

La multinacional CK Hutchison, con sede en Hong Kong, administra puertos globalmente mediante su división Hutchison Ports y sus filiales. Entre ellos están dos terminales esenciales en el Canal de Panamá, uno en cada extremo, cuyo contrato la Corte Suprema panameña declaró inconstitucional a finales del mes pasado.

En una respuesta extensa de 800 palabras, la oficina de Beijing responsable de asuntos de Hong Kong calificó el fallo como “verdaderamente vergonzoso y patético”, señalando que “cede ante la hegemonía y actúa como cómplice del mal”. Además, afirmó que “China rechaza firmemente el uso de coerción económica e intimidación hegemónica”.

Esta réplica, difundida el martes, revela claramente la gran atención que China dedica a este caso y refleja el esfuerzo más amplio de la Casa Blanca para eliminar su influencia en la región.

El líder chino, Xi Jinping, fue fotografiado en las esclusas de Cocoli en el Canal de Panamá durante una visita oficial en 2018.

Mauricio Valenzuela/dpa/picture-alliance/AP

China ha profundizado durante años su presencia en América Latina y el Caribe, donde actualmente mueve anualmente más de US$ 500 mil millones en comercio, y sus empresas estatales junto con líderes nacionales se han integrado en sectores como redes eléctricas, telecomunicaciones y minería.

Mientras tanto, la administración del presidente estadounidense Donald Trump se compromete a “negar a competidores no hemisféricos” el control sobre “activos estratégicamente vitales” en esta zona y a expulsar a compañías extranjeras que construyan infraestructura allí; el Canal de Panamá representa así la prueba más urgente del desarrollo de esta lucha por el poder.

Beijing ha manifestado su intención de proteger a las empresas chinas y subrayó que dispone “de suficientes medios, herramientas, fuerza y capacidad para mantener un orden económico y comercial internacional justo y equitativo”.

Sin embargo, esta coyuntura también plantea un dilema estratégico para China, que debe decidir qué tan contundente desea ser con sus socios que parecen apoyar a Estados Unidos, especialmente mientras procura mantener estabilidad en sus relaciones bilaterales antes de la visita prevista de Trump a finales de esta primavera.

Pelea por influencia

Trump ya ha afectado las relaciones cuidadosamente construidas entre Beijing y Panamá al aumentar la presión sobre este país debido a sus vínculos con China desde su primer día en la presidencia.

En su discurso inaugural desmintió afirmaciones erróneas sobre que “China opera el Canal de Panamá” y prometió que Estados Unidos lo estaba “recuperando”.

Ese mismo día Panamá comenzó una auditoría sobre las operaciones de Hutchison Ports en los dos puertos del canal, mientras que su presidente José Raúl Mulino negó las declaraciones hechas por Trump.

TRA Podcast Studios

La firma no es una estatal china más en el extranjero, sino un operador portuario global importante perteneciente a un conglomerado controlado por Li Ka-Shing, considerado el hombre más rico de Hong Kong.

El magnate ha defendido sus actividades y Beijing ha rechazado acusaciones sobre interferencia china en el canal.

Sin embargo, cuando la Casa Blanca intensificó la presión sobre Panamá, su Gobierno anunció que abandonaría la iniciativa global Belt and Road impulsada por Xi Jinping, lo cual fue un golpe para las ambiciones chinas en la región porque Panamá fue el primer país latinoamericano en sumarse en 2017.

Desde entonces, el conflicto solo ha escalado.

La pasada primavera CK Hutchison informó que vendería sus participaciones en más de 40 puertos distribuidos en unas dos docenas de países, incluidos los dos terminales cercanos al Canal de Panamá, a un consorcio liderado por BlackRock, firma estadounidense cuyo acuerdo fue celebrado por Trump como una victoria para Estados Unidos.

Trabajadores cargan mercancías en el puerto de Balboa del Canal de Panamá a comienzos del mes presente.

Matías Delacroix/AP

No obstante, Beijing indicó que debe “realizar revisiones y supervisar” cualquier venta realizada por la empresa; desde entonces ese convenio parece estancado y aún no está claro cómo afectará la reciente sentencia judicial.

El fallo determinó que el contrato otorgado a Panama Ports Company —filial de Hutchison— violaba la Constitución panameña como resultado directo de la auditoría oficial e incrementa nuevamente las tensiones.

El martes pasado Panama Ports Company anunció que inició un arbitraje contra Panamá y describió la sentencia judicial como parte de una “campaña” estatal dirigida contra ella.

¿Qué sigue?

Es conocido que Beijing suele aplicar diversas contramedidas económicas para ejercer presión política.

En meses recientes, la industria turística japonesa enfrentó cancelaciones aéreas y advertencias viajeras desde China debido a una disputa política relacionada con Taiwán.

Asimismo empresas productoras desde vinos australianos hasta salmonicultores noruegos han sido excluidas del gran mercado chino tras confrontaciones políticas entre sus gobiernos y Beijing.

China también mantiene influencia económica sobre Panamá: superó a Estados Unidos como principal socio comercial del país centroamericano en 2019 según datos oficiales disponibles hasta 2024.

En su comunicado del martes Beijing intensificó su presión advirtiendo que Panamá “sufrirá consecuencias” derivadas del fallo judicial que “causaría graves daños” al clima empresarial y desarrollo económico nacional.

Expertos opinan que China podría evaluar medidas comerciales, inversiones u otras acciones para responder e impedir movimientos similares por parte otros países regionales.

Video Ad Feedback

Xi Jinping describe relación entre China y Uruguay como “buenos vecinos”

00:53 * Fuente: CNN

Xi Jinping describe relación entre China y Uruguay como “buenos vecinos”

00:53

Sin embargo hay motivos para que Beijing actúe con prudencia porque pese a sentir presión por la política dura estadounidense hacia América Latina también percibe allí una oportunidad estratégica.

Beijing ya ha presentado públicamente ese enfoque estadounidense —más evidente tras captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro— como una forma moderna imperialismo e intimidación regional.

Sus analistas consideran además que aunque esta estrategia estadounidense puede limitar inicialmente la expansión china en América Latina acabará impulsando a largo plazo a varios países latinoamericanos hacia una mayor cooperación con China.

Responder con fuertes sanciones económicas contra Panamá podría debilitar los esfuerzos amplios del liderazgo chino encabezado por Xi para posicionar al país asiático como alternativa hegemónica frente a EE.UU., especialmente ante economías emergentes que según Beijing están insatisfechas con un orden mundial dominado por Washington.

Quizás Beijing tampoco quiera alterar demasiado las relaciones antes del esperado viaje oficial de Trump al país este otoño boreal.

Durante visita oficial al canal realizada en 2018 marineros ondearon banderas chinas y panameñas durante encuentro con Xi Jinping

Carlos Jasso/Reuters

De cualquier modo Beijing —y sus empresas— seguirán atentos al desarrollo del caso judicial.

“Podemos anticipar que firmas estatales chinas serán cada vez más cautelosas al comprometerse con inversiones estratégicas considerables cerca de EE.UU., dado el claro interés mostrado por Trump para controlar puntos geográficos críticos e importantes dentro región”, señaló Brian Wong, experto en geopolítica adscrito a Universidad de Hong Kong.

Analistas estadounidenses también prestarán atención estratégica al asunto desde Washington.

Para Craig Singleton miembro senior del think tank Fundación para Defensa Democrática,“el fallo judicial puede interpretarse como prueba favorable sobre cómo una presión constante finalmente genera resultados”.

“Sentencias como esta probablemente reforzarán convicción presidencial estadounidense acerca posibilidad revertir influencia china hemisférica alentando nuevos desafíos mediante presiones legales o regulatorias”, concluyó Singleton.

Stephanie Yang contribuyó con este informe para CNN.

Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.

TRA Digital

GRATIS
VER