Fuente: Hoy Digital
El papel creciente del oro en un contexto global incierto
En medio de un panorama internacional caracterizado por una alta incertidumbre financiera, tensiones geopolíticas continuas y una reconfiguración del sistema monetario mundial, el análisis sobre el oro como activo refugio ha vuelto a cobrar fuerza. Durante este año, el precio del metal precioso superó los US$5,000 por onza troy, lo que representa un aumento cercano al 75 % en comparación con el cierre de enero de 2025, situando su rol en las reservas internacionales y la economía real en el centro del debate.
Bancos centrales y reservas internacionales
En términos globales, la proporción de oro dentro de las reservas internacionales se ha mantenido bastante constante en las últimas décadas, con un promedio alrededor de 32,800 toneladas métricas. Las mayores cantidades están concentradas en Estados Unidos y la zona euro, resultado de decisiones históricas bajo un orden monetario distinto al vigente actualmente.
En países emergentes como Rusia, China, Turquía e India, la ampliación de las reservas en oro está relacionada con sanciones financieras, limitaciones para acceder a mercados internacionales y estrategias para diversificar riesgos geopolíticos. Pese a ello, el dólar estadounidense continúa siendo el principal activo de reserva, representando un 56.92 % al cierre del tercer trimestre de 2025, según cifras del FMI.
Volatilidad y limitaciones operativas
El oro posee características que restringen su empleo operativo en la administración de reservas: no genera ingresos, su precio es muy volátil y su liquidez es menor que la de otros instrumentos financieros. Por esta razón, numerosos bancos centrales aplican tratamientos contables particulares para evitar que las fluctuaciones del valor afecten tanto la estabilidad patrimonial como la confianza institucional.
El caso dominicano
En República Dominicana, la estructura de las reservas internacionales responde a criterios fundamentales como la moneda de los pasivos externos, la composición de las importaciones y la necesidad de mantener activos líquidos para afrontar choques financieros.
El impacto más significativo del oro para el país se observa en el sector real: producción y exportación. A fines de 2025, las exportaciones de oro representaron cerca del 31 % del total nacional, contribuyendo así a mejorar los términos de intercambio, aumentar los ingresos por divisas y fortalecer los ingresos fiscales.
Conclusión
El renovado interés hacia el oro refleja la fragmentación del sistema monetario internacional y las incertidumbres geopolíticas vigentes. No obstante, en la realidad dominicana, los principales beneficios del metal se evidencian más en sus efectos sobre las cuentas externas y fiscales que en la gestión financiera de las reservas internacionales.
Más allá de establecer un nivel mínimo de oro en la cartera del Banco Central como medida puntual, el debate debe orientarse hacia objetivos vinculados con la estabilidad macroeconómica y el crecimiento sostenible a largo plazo del país.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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