Fuente: Hoy Digital
Nueva perspectiva sobre el papel del oro y la diversificación de reservas internacionales
La postura del Banco Central, que sostiene que las condiciones internacionales no justifican aumentar la proporción de oro en las reservas, se basa en argumentos sólidos. Sin embargo, consideramos que el escenario actual recomienda avanzar hacia una mayor diversificación en la canasta de monedas, sin modificar el predominio del dólar estadounidense.
Hay motivos importantes para esto. Empecemos con el yuan. Los intentos de China por internacionalizar su moneda no son recientes. A lo largo de años, estas intenciones se mantuvieron implícitas o expresadas con la cautela propia del lenguaje diplomático. Ahora, esa discreción parece haber desaparecido. El propio presidente Xi Jinping ha expresado claramente su objetivo: China aspira a que el yuan se establezca como moneda de reserva a nivel global. Esta orientación fue detallada en un ensayo publicado hace pocos días en Qiushi, la principal revista teórica del Partido Comunista Chino.
Para lograr esta meta, Xi indica que China se basará en tres pilares esenciales: un Banco Popular de China (PBOC) más avanzado y con mayores capacidades, instituciones financieras competitivas a nivel internacional y centros financieros con la profundidad necesaria para atraer capital extranjero e influir en la fijación de precios en los mercados mundiales.
La canasta de monedas de reserva ha sufrido cambios significativos en las últimas décadas, aunque hasta ahora el crecimiento del yuan ha sido moderado. No obstante, observando la evolución del dólar desde 1999, su participación disminuyó de casi el 72% a cerca del 57% actualmente.
En cuanto al euro, este incrementó su presencia en aproximadamente dos puntos porcentuales, pasando del 18% al 20% en ese periodo, consolidándose así como la segunda moneda más importante.
Otras monedas —excluyendo al yuan— como la libra esterlina, el yen y algunas adicionales han sido las principales beneficiarias, aumentando su participación conjunta desde cerca del 10% hasta casi el 20%.
En contraste, el yuan, que no tenía presencia al inicio del análisis, solamente ha sumado algo más de dos puntos porcentuales pese al notable crecimiento económico de China.
Algunos expertos opinan que la reciente estrategia de Xi Jinping podría acelerar la participación del yuan en la canasta de reservas, incluso rápidamente. A esto se suma la anunciada decisión de varios gestores de fondos de reemplazar activos denominados en dólares por otros en euros, destacando Amundi, la mayor gestora de Europa con un patrimonio en renta fija de 761.000 millones de euros. Todo ello indica una profundización en el proceso de reconfiguración de la canasta monetaria de reserva.
Además, Amaury D’Orsay, responsable de renta fija en Amundi, ha señalado que la diversificación emprendida por inversores para desvincularse del dólar —tanto en deuda soberana estadounidense como corporativa— es un proceso irreversible e imparable. Esta advertencia proviene de una fuente cuya autoridad no puede ser ignorada.
La República Dominicana no debería mantenerse al margen de esta tendencia. Por el contrario, debe seguirla atentamente y, con prudencia, ir alineando gradualmente su canasta monetaria con los cambios en la composición del mercado global de divisas, para continuar reduciendo riesgos, enfrentar posibles choques externos y preservar su estabilidad financiera.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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