Fuente: Listin diario
Aunque reconoció que no existe una prohibición legal explícita, recalcó que la protección de los menores constituye una prioridad constitucional que debe ser garantizada por el Estado, la familia y la sociedad.
El presidente de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), Eduardo Hidalgo, se manifestó a favor de regular el acceso a las redes sociales en el ámbito educativo nacional.
Aunque admitió que no hay una prohibición legal clara, subrayó que proteger a los menores es un mandato constitucional que deben asumir el Estado, la familia y la sociedad.
Hidalgo afirmó que el Código del Menor y la Constitución de la República Dominicana son las normativas adecuadas para ejercer esta protección ante los posibles daños y riesgos ligados al uso excesivo de la tecnología.
Desde el punto de vista de la ADP, el avance tecnológico debe estar en consonancia con los objetivos pedagógicos. En este sentido, Hidalgo propuso que se establezcan restricciones técnicas para impedir que los estudiantes accedan a plataformas de entretenimiento durante el horario escolar.
“Es imprescindible limitar el uso de las redes sociales en los dispositivos digitales utilizados por estudiantes menores de 16 años en los centros educativos durante el tiempo de clase”, resaltó el líder magisterial.
Hidalgo hizo una clara distinción: no se pretende prohibir estas herramientas, sino filtrar su contenido. Señaló que las tabletas y computadoras proporcionadas por el Ministerio de Educación deben ser instrumentos dedicados al estudio y adecuadamente limitados para evitar el ocio digital.
Para Hidalgo, implementar estas restricciones técnicas es un procedimiento sencillo que tendría un efecto positivo sobre la calidad educativa. “Esta acción beneficiaría considerablemente la concentración, el aprendizaje, la disciplina y las normas de convivencia en las aulas dominicanas”, explicó.
El presidente de la ADP mencionó como ejemplo las medidas adoptadas por países como Australia, Francia, España, Grecia y Nueva Zelanda, donde ya se han legislado prohibiciones o limitaciones al uso de redes sociales para menores de 16 años con el propósito de evitar la pérdida sistemática de concentración en los estudios.
El uso de redes sociales en el contexto educativo es actualmente un tema global que enfrenta la innovación pedagógica con los riesgos para el desarrollo y la seguridad.
Tal como señala el gremio dominicano de profesores, el impacto no es solo académico, sino también psicológico y social.
El principal adversario de la educación en la era digital es la fragmentación de la atención.
El formato del “scroll infinito” y videos cortos (TikTok/Reels) condicionan al cerebro a buscar recompensas inmediatas, dificultando así mantener concentración en lecturas extensas o problemas complejos.
El estudiante suele creer que puede estudiar mientras atiende notificaciones, pero la ciencia demuestra que esto reduce hasta en un 40% la retención de información.
El uso excesivo puede reemplazar el tiempo dedicado a escribir a mano, realizar análisis profundos y participar en debates presenciales. El entorno escolar, que debería ser un “espacio seguro”, se vuelve vulnerable cuando los dispositivos tienen acceso completo a internet:
Las agresiones no terminan con el timbre; continúan las 24 horas del día, intensificando el daño emocional ante una audiencia masiva.
Los menores de 16 años pueden ser contactados por adultos malintencionados bajo identidades falsas dentro de plataformas que carecen de un control parental riguroso.
Los jóvenes suelen publicar contenido sin considerar las consecuencias futuras, lo cual afecta su reputación mucho antes de ingresar al mercado laboral.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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