Fuente: Listin diario
Hace casi dos siglos, leer ‘Cumbres Borrascosas’ se consideraba una experiencia inmoral y radical. Resultaba incomprensible que alguien escribiera sobre pasiones tan intensas y personajes tan crueles e indómitos. Actualmente, gracias a la película de Emerald Fennell, se ha convertido en un fenómeno cultural masivo que, al igual que la novela original de Emily Brontë, no está exento de controversias.
Los primeros lectores de esta obra —posteriormente reconocida como una joya literaria— quedaron impactados por la obsesión tormentosa, la violencia desenfrenada y el masoquismo emocional que dominan la relación entre Catherine y Heathcliff. No obstante, las críticas hacia la película no se centran en su audacia, sino en que la directora ha manifestado su intención de reescribir el texto original desde una perspectiva actual.
‘Cumbres Borrascosas’ no es una historia de amor, sino una de venganza. Heathcliff, un huérfano acogido por los Earnshaw, encabeza una cruenta campaña contra sus familiares tras el abuso infantil sufrido por parte de Hindley Earnshaw y la decisión de Catherine —su amada y hermana adoptiva— de casarse con Edgar Linton.
Mediante la obsesión, el resentimiento y la manipulación, la novela revela cómo el desprecio social y el maltrato infantil generan monstruos, y cómo el odio destruye a dos generaciones en los páramos inhóspitos de Yorkshire. “[Es] una novela que expone cómo la sociedad convierte la vida familiar en un espacio donde la violencia está legitimada”, donde la furia es “estructural y cotidiana, no un accidente excepcional”, señala a EFE María Valero Redondo, autora de ‘Determining Wuthering Heights: Ideology, Intertexts, Tradition’.
Para Brontë, el amor entre Catherine y Heathcliff representa “una pasión destructiva, una energía desestabilizadora porque su relación no funciona como un ‘amor ideal’, sino como un vínculo extremo donde identidad, posesión y destrucción se entrelazan”, según Valero Redondo. Sin embargo, los primeros avances del film de Fennell muestran a dos amantes atrapados y dominados por el deseo; su obsesión se aborda solo mediante el erotismo y lo carnal, dejando en segundo plano la profundidad emocional.
“Fennell parece optar por una fidelidad basada en la intensidad más que en la literalidad. La película enfatiza el deseo y la violencia como experiencias sensoriales. Su reto consiste en evitar que esa provocación se convierta en simplificación, manteniendo las dimensiones de clase, propiedad y consecuencias”, afirma también profesora del Departamento de Filologías Inglesa y Alemana de la Universidad de Córdoba. Aun así, considera que respetar el texto original sigue siendo factible: “Incorporar una dimensión erótica puede ser útil si traduce al cine esa energía obsesiva, posesiva y en ocasiones violenta sin transformarla en un romance convencional”.
Con su elección de Jacob Elordi y Margot Robbie para interpretar a los amantes atormentados, Fennell dejó claro que su filme sería una reinterpretación del clásico; ambos actores contrastan directamente con las descripciones originales.
Heathcliff es una masculinidad salvaje y ruda; no es un héroe sino un hombre cruel y manipulador. Según Valero Redondo, es “producto de una violencia estructural (clase social, abandono, racialización), que lo convierte en ‘otro’ dentro de la comunidad”. Brontë describió a su protagonista con términos ambiguos que sugieren racialización (“oscuro”, “extranjero”, “otro”), destacando su condición marginal. Elordi, actor blanco, joven y atractivo, representa lo opuesto al Heathcliff concebido por la escritora. Para algunos seguidores del original, esta elección implica blanquear al personaje y diluir parte del peso social que lo define.
Valero Redondo sostiene que “leer hoy a Heathcliff implica preguntarnos qué hace cada versión con esa alteridad —si la elimina, desplaza o reinterpreta— y qué revela eso sobre etnia, pertenencia y poder en nuestro tiempo”.
Catherine simboliza una feminidad atrapada por las normas sociales; no es víctima sino contradictoria, manipuladora y egoísta. Es una adolescente centrada en sí misma que ve en Heathcliff una prolongación propia. Brontë la imaginó bella pero corrompida y furiosa ante las convenciones femeninas que le impiden unir su amor por Heathcliff y finalmente le conducen a la locura y muerte prematura a los 18 años. Que Robbie tenga 35 años y represente a una mujer pálida y frágil vinculada a una juventud intensa contradice su esencia original.
A los 14 años, Fennell se obsesionó con crear una nueva versión de ‘Cumbres Borrascosas’: “Quería hacer algo que me hiciera sentir como cuando lo leí por primera vez; algo primario y sexual”, declaró en el Festival Brontë de Escritura Femenina. Sin embargo, tras el lanzamiento mundial del tráiler por Warner Bros surgió polémica y división en redes: algunos celebraron su audacia mientras otros criticaron su poca fidelidad al libro original, erotización excesiva y casting. Comentarios como “¿La gente que hizo esta película leyó el libro?” o “Emily Brontë se revolverá en su tumba porque hayan convertido su obra en un ‘Cincuenta sombras de Cathy y Heathcliff'” circularon ampliamente.
Frente a estas críticas, Fennell mantuvo su postura firme defendiendo sus elecciones creativas: “Este libro tiene mucho sadomasoquismo; no es casualidad que haya impactado tanto cuando fue publicado”. Valero Redondo reconoce dicho masoquismo intrínseco pero destaca un punto clave: “Para ser fieles al texto original es esencial recordar que Catherine y Heathcliff nunca consuman su amor; su relación funciona más como una identificación absoluta y herida permanente que como un deseo satisfecho. Por ello si alguna adaptación convierte esa tensión en consumación explícita corre el riesgo de alterar el sentido”.
Respecto al reparto, la guionista afirmó que Elordi posee la intensidad física requerida para representar a Heathcliff: “Era exactamente igual a la ilustración del personaje del primer libro que leí”. Sobre Robbie señaló que buscaba alguien con un aura singular: “No se parece a nadie que haya conocido antes; como Catherine tiene ese poder casi divino capaz de volver loca a cualquier persona”.
El filme llegará a las salas el 13 de febrero; habrá que esperar para ver si Fennell logra mantener el espíritu original del texto de Brontë. Para Valero Redondo lo fundamental es “no domesticarlo: preservar su ambigüedad moral, violencia sin romanticismos, lógica hereditaria y repetitiva —incluyendo la segunda generación— junto con esa economía doméstica donde amor y propiedad se confunden”.
Las expectativas son elevadas pero enfrentarse a ‘Cumbres Borrascosas’ nunca resulta sencillo. En palabras de la novelista Siri Husvedt: esta narración “se construye como una polifonía desconcertante formada por voces enfrentadas; [es] una tormenta que provoca dudas profundas en quien lee con atención [y] elegir una posición fija es sumergirse en un torbellino”, escribe en ‘Madres, padres y demás’.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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