Fuente: Listin diario
Cada vez que dedicamos más horas a las pantallas y menos a la interacción directa con otras personas, aumenta nuestra sensación de soledad. “Durante cientos de miles de años evolucionamos para estar juntos físicamente, no para pasar tiempo frente a dispositivos”, señala Dmitri Williams, profesor en la Escuela Annenberg.
La saturación con las aplicaciones de citas está impulsando a una nueva generación de solteros a buscar vínculos fuera del mundo digital. En bares organizan eventos donde presentan a sus amigos como si fueran candidatos en campaña, además de unirse a clubes para conocer gente y recuperar el sentido de comunidad.
Un miércoles por la noche, al menos 15 parejas de amigos suben al escenario de un bar en el este de Los Ángeles (California, EE.UU.) para destacar las cualidades de su amigo soltero. Tras las presentaciones, la pista se abre con la esperanza de que alguna historia de amor surja.
Jacob dispone solo de unos minutos para describir a su amigo y utiliza una presentación en su tableta, llamada ’10 cosas que odio de Tom’, en referencia a la comedia romántica protagonizada por Heath Ledger y Julia Stiles.
“Es extrovertido, sabe lo que quiere, y si no se queda con el chico griego, con él irán a Saint-Tropez y, sobre todo, no está usando apps de citas… este mes”, advierte Jacob.
A continuación sube Allison, de 37 años, cansada de los hombres que no desean compromiso. Luego, una cuñada describe a Petro, un DJ fiestero pero familiar, listo para acompañar a alguien a la próxima boda. También aparece Hilty, guionista y productora, quien según su vecino “te hará sentir único en el planeta”.
El proyecto se denomina ‘Date My Friend (LA)’ (‘Sal con mi amigo’) y representa una opción para quienes están agotados del tradicional “deslizar a la derecha” en las aplicaciones que abundan en internet.
Tras esta iniciativa está Brit O’Brien, fotógrafa profesional y mánager musical que quiso replicar el formato que su amiga desarrollaba en San Francisco (California).
“Creo firmemente en los elementos comunitarios, especialmente mientras nos adentramos en un mundo cada vez más dominado por robots”, dice O’Brien a EFE.
Ella ya encontró pareja y su fiesta posterior a la boda fue en Permanent Records Roadhouse, el mismo bar iluminado con luces rojas vibrantes donde ahora busca que otros hallen su media naranja.
“La mayoría de mis amigos son solteros cerca de los treinta y tantos. Solo escucho historias sobre apps de citas y el hartazgo hacia ese juego”, relata.
Aunque no todos logran pareja, el evento termina siendo una especie de espectáculo espontáneo de micrófono abierto gracias a las originales presentaciones realizadas por los amigos. “Somos análogos, bebé”, dice O’Brien ante el público.
El cansancio no es solo digital sino también emocional. Para muchos solteros el problema no reside en la falta de opciones sino en la sensación de desconexión producida por el mundo virtual.
Daniel, un residente de Los Ángeles de 31 años, decidió eliminar las apps tras años usándolas con altibajos y malas experiencias. “Es difícil conectar. Como hombre sientes que haces muchos intentos y recibes muy pocas respuestas”, comenta a EFE.
Esa sensación, explica Dmitri Williams, profesor en la Escuela Annenberg de Comunicación y Periodismo de la Universidad del Sur de California (USC), no es casualidad.
“Cuanto más tiempo pasamos ante pantallas y menos interactuamos cara a cara, más solos nos sentimos. Nuestra evolución duró cientos de miles de años para estar juntos físicamente, no para pasar tiempo frente a dispositivos”, sostiene.
El académico también indica que la pandemia del covid-19 aceleró una tendencia ya existente: “Interrumpió procesos sociales clave”, reflejado hoy en mayores niveles de ansiedad y dificultades para conectar.
Tras algunas experiencias negativas, Daniel optó por buscar conexiones fuera del mundo digital e ingresó a clubes para corredores hasta fundar uno propio. “No sabes con quién te relacionas; entre amigos hay más confianza porque pueden mentir menos”, afirma.
Daniel ha visto cómo esos espacios han logrado unir personas. “Mi mejor amiga conoció a su esposo en un club de correr y ahora tienen un bebé”.
La carencia de conexión incluso ha llevado a algunos a intentar encontrarla mediante inteligencia artificial con chatbots; sin embargo, Williams espera que exista una reacción contraria a esa práctica.
“Si las personas están renunciando a relaciones reales y optan por las artificiales, significa que hay algo roto en nuestro sistema y deberá cambiar”.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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