Fuente: Web del Maestro CMF
Reino Unido. Varias escuelas secundarias comenzaron a sustituir los relojes analógicos en las aulas de examen por modelos digitales, luego de detectar que algunos estudiantes tenían problemas para leer la hora en relojes de manecillas durante evaluaciones oficiales.
Este fenómeno fue especialmente notorio en los exámenes GCSE (General Certificate of Secondary Education), pruebas clave dentro del sistema educativo británico, donde es vital controlar el tiempo con precisión. Algunos alumnos de entre 15 y 18 años levantaban la mano para consultar cuánto tiempo quedaba, debido a la dificultad para interpretar rápidamente el reloj tradicional.
Malcolm Trobe, líder de la Association of School and College Leaders (ASCL), explicó que los jóvenes “ya no leen los relojes tradicionales como antes” y que esta iniciativa buscaba disminuir el estrés innecesario en exámenes académicos exigentes.
Es fundamental aclarar que esta medida no es una política nacional obligatoria ni implica eliminar la enseñanza del reloj analógico del currículo oficial. Fue una solución práctica adoptada por algunas instituciones ante una problemática detectada en el aula.
No obstante, este hecho generó un debate público más amplio sobre cómo la tecnología influye en habilidades consideradas básicas y sobre la manera en que los cambios culturales están transformando hábitos antes dados por sentados.
Expertos en educación señalan que este caso refleja un fenómeno mayor: la creciente dependencia de dispositivos digitales. Actualmente, la mayoría de adolescentes consulta la hora en teléfonos móviles, computadoras o relojes inteligentes, lo que disminuye su contacto cotidiano con el formato analógico.
Para cierto sector docente, esta iniciativa es una adaptación pragmática a la realidad tecnológica actual; para otros, representa una alerta sobre la posible pérdida de competencias básicas adquiridas en primaria.
Aunque este fenómeno se limita al Reino Unido y no supone un cambio estructural en el sistema educativo, plantea una cuestión central para el siglo XXI: ¿debería la escuela ajustarse completamente a los avances tecnológicos o mantener intencionadamente ciertas habilidades tradicionales?
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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