Fuente: Listin diario
El debate se enfocó en cómo robustecer las cadenas de suministro resilientes en el hemisferio occidental y posicionar a la República Dominicana como un aliado estratégico para el desarrollo biomédico en la región.
En Washington, líderes gubernamentales, reguladores, empresarios y representantes multilaterales examinaron el futuro de la seguridad sanitaria regional, resaltando el papel crucial de República Dominicana.
Este análisis se llevó a cabo durante el panel “Seguridad Sanitaria Hemisférica: Nearshoring, Cadenas de Suministro Biomédicas y la Alianza Estratégica EE. UU.-República Dominicana”, realizado en “Dominicans on the Hill”, el principal evento anual de la diáspora dominicana en Estados Unidos.
El doctor Amado Alejandro Báez, Decano Asociado de la UNPHU y presidente del Clúster de Salud de Santo Domingo, fue el moderador del panel que contó con la participación de Francesca Rainieri, presidenta de Amchamdr; el doctor Marcos Balaguer, director de Digemaps; y el doctor Javier Guzmán, director de Salud del Banco Interamericano de Desarrollo.
El diálogo giró en torno a fortalecer cadenas de suministro resilientes en el hemisferio occidental y destacar a la República Dominicana como socio estratégico para el desarrollo biomédico regional.
Durante la sesión se subrayó que la pandemia reveló una verdad irrefutable: la seguridad sanitaria está intrínsecamente ligada a la seguridad nacional y económica. La dependencia excesiva de cadenas de suministro lejanas mostró fallas críticas, lo que impulsó la necesidad de estrategias enfocadas en producción regional y colaboración entre aliados confiables.
Los participantes concordaron en que República Dominicana cuenta con una combinación singular de ventajas competitivas —proximidad geográfica, capacidad industrial exportadora, estabilidad democrática, talento humano bilingüe y una fuerte vinculación con la diáspora— que la convierten en una plataforma idónea para el nearshoring biomédico y la innovación científica.
El encuentro se organizó alrededor de tres ejes estratégicos: seguridad, enfocada en cadenas de suministro resilientes; economía, con el nearshoring como motor del desarrollo; y talento, promoviendo la innovación para frenar la fuga de cerebros.
Además, se abordaron estrategias para reforzar la alineación regulatoria internacional, ampliar la investigación clínica regional y consolidar alianzas entre los sectores público, privado y académico que impulsen la competitividad científica y tecnológica.
El panel concluyó con un mensaje contundente: el futuro en la preparación para crisis sanitarias dependerá de alianzas estratégicas fundamentadas en confianza, talento, cooperación e innovación. De consolidarse estas iniciativas, el hemisferio tendrá mayor autonomía, rapidez y eficacia para producir, investigar y responder a emergencias sanitarias, beneficiando tanto a Estados Unidos como a toda la región.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.








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