Fuente: Listin diario
Juan Luis Guerra y 4-40 regresan a Santiago tras 25 años, renovando la emoción con tecnología avanzada y más invitados
Más de dos décadas han pasado desde aquel 5 de agosto del 2000 cuando Juan Luis Guerra llenó el Estadio Cibao. Este fin de semana, el maestro retornó a la Ciudad Corazón y repitió el éxito: dos presentaciones consecutivas con entradas agotadas, demostrando que su música sigue vigente y su convocatoria intacta.
En ambos conciertos, Juan Luis Guerra interpretó poco más de 25 canciones; en el 2000 fueron 28, mientras que ahora se presentaron 25.
En aquella época, uno de los momentos especiales fue el reencuentro con Maridalia Hernández y Mariela Mercado, quienes junto a Roger Zayas revivieron “Si tú te vas”, un momento nostálgico para el público. Como merenguero típico lo acompañó Francisco Ulloa en la interpretación de “La cosquillita”.
En el año 2000, la producción era analógica y basada en elementos físicos; Juan Luis ingresó al escenario montado en una bicicleta real. Esto contrasta con el despliegue visual y cinematográfico que se vivió ahora en el Estadio Cibao, acompañado de una precisión sonora impecable.
El grupo 4:40 también había actuado en Santiago en 1989, precisamente en el Estadio Cibao.
Comparando ambos conciertos queda claro que las canciones de Juan Luis no pierden vigencia, pues temas como “Ojalá que llueva café en el campo”, “El Niágara en bicicleta”, “Burbujas de amor” y “La hormiguita” fueron coreados con entusiasmo en ambas ocasiones.
En ambos eventos, Juan Luis Guerra resaltó la importancia de Jesús en su vida. En el 2000 expresó: “No necesito pastillas para dormir, si está conmigo”, refiriéndose al nazareno.
“Para Ti no hay nada imposible, tu nombre está por encima de todo nombre por encima de los problemas y de cualquier enfermedad”, declaró el artista al iniciar la canción “Para Ti”, parte de su repertorio más reciente.
Cada espectáculo tuvo una duración superior a dos horas con Juan Luis Guerra en escena.
A las 9:30 p.m. del viernes 20 y sábado 21 de febrero, el estadio quedó oscuro mientras las pantallas mostraban un audiovisual cinematográfico con animaciones basadas en sus grandes éxitos, sonando instrumentales. Tres minutos después, entre efectos especiales y al ritmo de “Rosalía”, Guerra apareció sobre el escenario desatando la euforia del público.
El concierto recorrió éxitos clásicos como “Bachata Rosa”, “Visa para un Sueño”, “El Niágara en Bicicleta” y “Burbujas de amor”, en una producción que superó las dos horas.
La principal innovación fue la presentación del primer show de drones en Santiago durante un concierto de esta magnitud.
Cada noche, un total de 200 drones manejados por 12 pilotos locales dibujaron figuras relacionadas con canciones como “Bachata en Fukuoka”, “Hormiguita” y “Estrellitas y Duendes”, formando parte de un mix con ocho temas.
Marcos Pichardo, director general de Firelab, explicó que cada escena fue programada previamente con imágenes digitales y ejecutada bajo estrictas medidas de seguridad.
Los drones, los fuegos artificiales, los efectos especiales del escenario y la parte técnica fueron realizados por empresas y personal locales, destacando la capacidad técnica santiaguera para grandes eventos.
El espectáculo incluyó un show láser con efectos especiales y concluyó con un lanzamiento masivo de serpentinas o cintas de papel.
La tarima contó con cinco pantallas: una central y dos laterales dobles que proyectaban tomas en tiempo real, escenografías diseñadas exclusivamente para la gira y detalles específicos de cada invitado.
A diferencia del montaje analógico del 2000, cuando el artista entró montado en una bicicleta real como parte del decorado físico, esta vez el despliegue visual fue completamente digital y cinematográfico.
En cuanto al sonido, el espectáculo destacó por una ingeniería acústica avanzada: mezcla equilibrada, definición clara en cada instrumento y potencia envolvente sin saturaciones ni pérdidas de calidad, permitiendo apreciar con precisión cada arreglo del grupo 4:40.
La apertura estuvo a cargo del grupo santiaguero Martox a las 8:30 p.m. Posteriormente, durante la presentación principal, el sábado Frank Ceara subió como invitado para interpretar “Así Bonito”, cantada por primera vez en vivo en Santiago. En la primera función participó El Blachy con “Buscando visa para un sueño” y el sábado Manny Cruz asumió ese tema.
El venezolano Beto, vocalista de Rawayana, sorprendió al público al cantar junto a Guerra “El Niágara en Bicicleta” seguido por su tema “Feriado”. También participaron El Prodigio con “El Farolito” y “Ven”, además del saxofonista puertoplateño Sandy Gabriel interpretando piezas como “La Noviecita” y “El Costo de la Vida”.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando Guerra recordó que hace 42 años cuatro jóvenes formaron la agrupación 4:40.
“Ya han pasado 42 años, me gustaría recrear ese momento aquí con ustedes”, dijo antes de interpretar “Tú” junto a Maridalia Hernández, Mariela Mercado y Roger Zayas. Janina Rosado y Quico Rizek completaron la sección con “Como abeja al panal”, provocando una ovación cargada de nostalgia.
El cierre oficial con “Las Avispas” encendió a la multitud coreando “otra, otra, otra”. Guerra regresó para interpretar “A pedir mi mano”, “Bachata Rosa” y “La Bilirrubina”. El espectáculo terminó entre serpentinas y cinco minutos continuos de fuegos artificiales.
Este contenido fue hecho con la asistencia de una inteligencia artificial y contó con la revisión del editor/periodista.









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